María Eugenia Yaique analizó el regreso político de la exmandataria y remarcó su vigencia, humildad y compromiso con los sectores populares ante un gobierno “insensible y cruel”.
La abogada y militante política María Eugenia Yaique se refirió con énfasis a la reciente reaparición pública de Cristina Fernández de Kirchner, quien participó del programa de Gustavo Sylvestre por C5N. Yaique destacó la vigencia política de la ex presidenta y valoró su decisión de postularse como diputada por la tercera sección electoral bonaerense, asegurando que lo hace “sin soberbia y sin necesidad económica, solo por amor a su pueblo”.
“Cristina vuelve con la claridad, la ironía y la solvencia de siempre. Nadie puede decir que está olvidada después de la multitud que la esperó para saludarla”, afirmó Yaique, al tiempo que citó la frase que más la impactó: “Me quieren ver muerta o presa”. Para la analista, esta declaración resume la persecución judicial y mediática que la ex mandataria sigue sufriendo.
Yaique fue categórica al sostener que el actual gobierno de Javier Milei es “una derecha recalcitrante, un Estado cruel y esotérico, con libertad solo para los ricos y no para los pobres”. En ese contexto, celebró el llamado de Cristina a la unidad nacional y al reencuentro de todos los sectores populares, como único camino para representar a los más vulnerables y frenar la demolición del Estado.
En su análisis, Yaique subrayó que la deuda con el FMI condiciona el futuro económico del país y no descartó, citando a la propia Cristina, un eventual default. También valoró positivamente la apertura al diálogo con Axel Kicillof, al considerar que “existen diferencias, pero no son insalvables”.
“El gobierno de Milei ha dolarizado todas las decisiones económicas y se burla del trabajo y la justicia social. La persecución a Cristina continúa, pero ella sigue firme. Tiene el coraje de volver al llano, como una legisladora más, pero una capaz de cambiar la historia”, expresó.
Finalmente, María Eugenia Yaique advirtió sobre la desnaturalización del sentido nacional y popular en el discurso oficial: “Hasta Zamba fue despojado de su identidad para ridiculizar nuestra historia”. Y concluyó: “Cristina representa una esperanza. No vuelve por ambición, sino por necesidad del pueblo argentino”.





