El periodista salteño aseguró que enfrenta al menos cinco causas judiciales por su labor informativa y acusó al poder político y judicial de usar las denuncias como herramienta de censura. Apuntó contra el manejo del IPS y la manipulación de la ley de violencia de género con fines políticos.
El periodista Daniel Sansone denunció una escalada de causas judiciales en su contra, que calificó como una persecución política y un ataque a la libertad de prensa. «Estoy contento porque tengo muchas causas. Si tuviera solo dos, estaría triste», ironizó al comienzo de la charla. Luego, enumeró al menos cinco causas abiertas en su contra, la mayoría por replicar información publicada por otras fuentes o por declaraciones realizadas en su medio Opinorte.
Sansone fue enfático al señalar que las denuncias responden a intereses políticos y a intentos de silenciar voces críticas: «Es un ataque a la libertad de prensa, porque en ninguno de los casos se trata de opiniones personales, sino de publicaciones basadas en declaraciones de terceros o noticias que ya estaban en circulación», explicó. Entre las causas mencionadas figuran denuncias por presunta violencia de género presentadas por figuras como Liliana Mazone y Laura Cartucha, y una causa por difamación iniciada por Paz Posse, exfuncionaria de Aguas del Norte, a raíz de una nota sobre un faltante de 400 millones de pesos, cifra que fue denunciada públicamente por el actual titular de la empresa, Luis María García Salado.
El periodista también cuestionó duramente el uso selectivo de la ley de violencia de género. «A Mazone le permiten decir barbaridades sobre mi hija, y cuando yo respondo, la jueza actúa contra mí. Pero cuando una mujer agrede a otra, como en el caso de Laura Cartucha con Susana del Frari, sí lo consideran violencia de género. Es la misma jueza en ambos casos, y es parienta del gobernador Gustavo Sáenz», denunció, sugiriendo una connivencia entre el poder político y el judicial.
Sansone también se refirió al reciente escándalo en el Instituto Provincial de Salud (IPS), donde se detectó un faltante de 25 mil millones de pesos. «Al IPS lo están desgastando para privatizarlo. Como hicieron con el Banco Provincial en los ‘90, hoy hacen una campaña de desprestigio para después regalarlo», advirtió. A su juicio, el directorio del organismo “es pésimo”, y ningún funcionario asume responsabilidades: “Se pasan la pelota. Nadie quiere reconocer el manejo turbio”.
Para cerrar, el director de Opinorte remarcó que los medios críticos que no responden al gobierno son castigados. «Si no te callan con denuncias, te callan con la pauta. Es el manoseo de siempre», afirmó. Y concluyó con una reflexión sobre el rol de los gobernantes: “Los elegimos para que administren bien, no para que hagan circo mientras miles de salteños viven en la indigencia”.





