La paritaria de los choferes volvió a empantanarse tras el rechazo empresario a la propuesta salarial del gremio. En medio del recambio en la Secretaría de Transporte, el conflicto quedó en suspenso hasta el 27 de enero y amenaza con dejar sin servicio a millones de usuarios.
La negociación salarial entre la Unión Tranviarios Automotor (UTA) y las cámaras empresarias del transporte volvió a fracasar y dejó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) al borde de un nuevo paro de colectivos. Tras una audiencia realizada este jueves en la Subsecretaría de Relaciones del Trabajo, las partes no lograron acercar posiciones y el conflicto pasó a un cuarto intermedio que será clave el próximo martes 27 de enero.
El encuentro se desarrolló en un clima atravesado por el recambio de autoridades en la Secretaría de Transporte. El ahora ex titular del área, Luis Pierrini, presentó su renuncia por motivos personales y será reemplazado por Fernando Herrmann, según confirmó el Ministerio de Economía que conduce Luis Caputo. La transición sumó incertidumbre a una paritaria ya tensionada.
Durante la audiencia, el gremio que conduce Roberto Fernández presentó lo que definió como su última propuesta de recomposición salarial, luego de haber rechazado un ofrecimiento previo del 1%, al que calificó como una “burla”. Desde la UTA sostienen que los ingresos actuales ya no alcanzan para sostener un hogar y que los choferes vienen perdiendo poder adquisitivo de manera sostenida.
Del lado empresario, las cámaras del sector —AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA— manifestaron voluntad de acordar, pero condicionaron cualquier mejora a la aprobación de una nueva estructura de costos por parte del Estado. Según plantearon, el sistema atraviesa un “estrangulamiento financiero” producto del retraso en el pago de subsidios y el aumento de los gastos operativos, al punto de que cerca del 40% de las empresas estaría en riesgo de quiebra.
En el acta de la reunión, las empresas solicitaron tiempo para analizar la propuesta gremial junto a las autoridades de Transporte y Economía, que ya las citaron para el próximo lunes. Por ese motivo, Trabajo convocó a una nueva audiencia virtual para el martes a las 15 horas.
Mientras tanto, la UTA mantiene el estado de alerta y advirtió que no aceptará que los trabajadores queden como “rehenes” de la disputa entre el Gobierno nacional y las empresas. Si no aparece una respuesta concreta, el sindicato activará un plan de lucha que podría incluir un paro total en las líneas de corta y media distancia del AMBA.
Así, el transporte público vuelve a quedar en el centro de la escena, con millones de usuarios pendientes de una definición que dependerá del resultado de la negociación del martes.





