La presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en las festividades del Milagro en Salta marcó la jornada con un fuerte contenido político e institucional. Mientras el arzobispo Mario Cargnello centró su mensaje en la tarea legislativa, la familia y la lucha contra el narcotráfico, la celebración también dejó como postal una menor concurrencia de peregrinos en comparación con años anteriores.

Un mensaje directo al Poder Legislativo

Durante la ceremonia, monseñor Cargnello recordó un mensaje de Pío XII de 1943 sobre la democracia y el papel del Parlamento. Dirigiéndose directamente a Villarruel —presente frente al altar como máxima autoridad del Poder Legislativo—, hizo referencia a la complejidad de su función: “A usted le toca dirigir y no es fácil”.

Al referirse a la tarea parlamentaria, el arzobispo sostuvo que las leyes orientadas a garantizar la dignidad y el bien común “humanizan”, mientras que aquellas que persiguen otros intereses “deshumanizan”.

Cargnello también pidió a los presentes que rezaran por la vicepresidenta. Posteriormente, el gobernador Gustavo Sáenz le entregó un poncho salteño en nombre del pueblo de la provincia.

Por su parte, Villarruel explicó su presencia desde la fe, expresó su afecto por Salta y destacó la importancia de promover el amor a la patria.

Su participación continuó por la tarde, cuando caminó junto a Sáenz detrás de la imagen del Cristo Redentor durante la tradicional procesión.

La última homilía y la despedida de Cargnello

Esta celebración tuvo un significado especial para Mario Cargnello, ya que marcó su despedida de la conducción arzobispal tras años al frente de esta festividad. Al término del Pacto de Fidelidad, fue despedido con un cálido aplauso de los presentes.

Su homilía giró en torno a distintos ejes vinculados con la realidad social. Cargnello lamentó las divisiones entre hermanos, familias y pueblos, y llamó a recuperar la paz y el vínculo con el otro.

También cuestionó la degradación del debate público y se refirió a la mentira, la difamación y la calumnia. En ese sentido, advirtió que la agresión verbal en los medios, las redes sociales y entre dirigentes “es signo de debilidad, no de fortaleza”.

Además, defendió la vida desde la concepción hasta la muerte natural, reclamó combatir la corrupción y calificó al narcotráfico como “genocida”, al tiempo que pidió una respuesta urgente frente a su impacto en niños y jóvenes.

Finalmente, tomó como ejemplo la solidaridad manifestada por los peregrinos durante el Milagro y llamó a mantener ese espíritu de encuentro y acompañamiento durante todo el año.

Menor concurrencia y un contexto diferente

El Milagro 2026 dejó una postal diferente a la de ediciones anteriores. Si bien no se difundieron cifras oficiales, se percibió una menor concurrencia tanto en la llegada de peregrinos como durante la procesión, una situación que fue comentada entre los asistentes.

En ese contexto, el llamado final de Cargnello a recuperar el encuentro, la paz y la solidaridad adquirió un significado particular durante una celebración que también estuvo marcada por su despedida al frente de la Iglesia salteña.

Fuente: Salta/12.

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