Desde el Observatorio Popular Feminista Ñawi alertaron por el aumento de la violencia contra las mujeres y cuestionaron el debilitamiento de las políticas de prevención. También reclamaron mayor acompañamiento para las víctimas y programas destinados a hombres que ejercen violencia.
La muerte de Cintia Díaz Orellana, la joven de 21 años que falleció tras haber sido brutalmente agredida en Metán, volvió a encender la alarma por los casos de violencia de género en Salta. Desde el Observatorio Popular Feminista Ñawi advirtieron que, con este caso, ya contabilizan nueve femicidios en la provincia durante 2026.
Según publicó El Tribuno de Salta, Carmen Chuchuy Juárez, referente del Observatorio Ñawi, aseguró que los casos muestran una tendencia preocupante. “Estamos viendo que va en aumento”, sostuvo. Aclaró, sin embargo, que el relevamiento propio puede diferir de las estadísticas oficiales debido a que algunas muertes continúan bajo investigación o inicialmente son consideradas dudosas.
Para Chuchuy Juárez, uno de los principales problemas es el debilitamiento de las herramientas de prevención. “¿Qué está fallando? El vaciamiento de políticas públicas con perspectiva de género, ni más ni menos”, afirmó.
La referente también planteó la necesidad de trabajar con los hombres que ejercen violencia. Señaló que la falta de programas de reeducación permite que determinados comportamientos se repitan en distintas relaciones y reclamó políticas específicas para abordar esos patrones. También consideró necesario reforzar la Educación Sexual Integral (ESI) y trabajar sobre los estereotipos de género desde las escuelas.
“Hay una desprotección total hacia las mujeres”
Otro de los puntos cuestionados fue la respuesta que reciben las mujeres cuando buscan ayuda. Chuchuy Juárez sostuvo que existe un retroceso institucional y que, ante las dificultades para denunciar, muchas terminan recurriendo a otras mujeres para saber dónde acudir.
“Hay una desprotección total hacia las mujeres. Por eso tienen que hablarse unas con otras: ‘¿A dónde voy?, ¿dónde hago la denuncia?’”, señaló.
La referente explicó además que la violencia generalmente no comienza con una agresión física, sino que atraviesa distintas etapas. Puede iniciarse con comentarios, situaciones de control, violencia psicológica o económica y avanzar posteriormente hacia episodios de mayor gravedad.
Por ese motivo, insistió en la importancia de reconocer las primeras señales y dejar asentadas las amenazas al momento de realizar una denuncia. “Cuando él dice ‘te voy a matar’, ponerlo en la denuncia, porque también es una alerta para la Justicia”, remarcó.
El caso de Cintia Díaz Orellana se produjo en Metán. La joven había sufrido graves golpes en la cabeza y otras partes del cuerpo y permaneció internada hasta su fallecimiento, ocurrido el 23 de agosto. Su pareja, Gastón Ramírez, de 26 años, quedó detenido y el hecho es investigado bajo la hipótesis de femicidio.
Fuente: El Tribuno de Salta.






