«A Elon Musk le gustan los perros. También le gustaban a Hitler». Esta frase, publicada por el propio Musk en X, generó un fuerte debate. En Argentina, la polémica se amplificó con la figura de Javier Milei, quien ha declarado públicamente su devoción por su perro «Conan», a quien considera su consejero espiritual.
Sin embargo, ninguna reacción fue tan virulenta como la del presidente argentino. En un tono desafiante, Milei lanzó una clara amenaza contra los «zurdos hijos de puta», asegurando que deberían «temblar» ante el avance de la libertad. Sus palabras provocaron una fuerte reacción del periodismo internacional y de diversas figuras políticas.
GRABOIS Y UNA ADVERTENCIA HISTÓRICA
Uno de los críticos más contundentes fue Juan Grabois, quien respondió con dureza: «Nadie te votó para tirano. Cada acción inconstitucional tuya, de tus ministros o de tu brazo armado, va anotándose en la memoria». Además, no dudó en calificarlo como «facho hijo de puta» y «monito arrastrado que se excita por cada maní que le lanza la raza aria y la casta trillonaria».
Pero lo más llamativo fue su última frase, que pasó casi desapercibida en el país: «A todo Benito le llega su Loreto». La referencia es clara: Loreto es la plaza de Milán donde los partisanos antifascistas exhibieron el cuerpo fusilado de Mussolini y su amante, colgándolos cabeza abajo después de orinar sobre ellos.
La pregunta que queda flotando es si esta advertencia fue solo una provocación o un presagio de lo que podría ocurrir en un escenario de creciente tensión política.





