Construido entre 1910 y 1913, el histórico edificio ubicado frente a la plaza 9 de Julio fue sede del Club 20 de Febrero y, posteriormente, del Poder Ejecutivo provincial durante casi cuatro décadas. Su arquitectura de influencia francesa y su importancia institucional lo convirtieron en uno de los inmuebles más emblemáticos de la capital salteña.

El edificio ubicado en calle Bartolomé Mitre 23, frente a la plaza 9 de Julio, forma parte del patrimonio histórico y arquitectónico de la ciudad de Salta. Actualmente funciona como Centro Cultural América, aunque durante gran parte del siglo XX albergó importantes actividades sociales y políticas, entre ellas el funcionamiento de la Casa de Gobierno provincial.

Su historia se remonta a comienzos del siglo XX, cuando el Club Social 20 de Febrero adquirió, en 1908, un terreno que anteriormente había pertenecido a la Iglesia de la Compañía de Jesús. En ese espacio se proyectó la construcción de una sede destinada a las reuniones y actividades sociales de la institución.

Las obras se desarrollaron entre 1910 y 1913, bajo un proyecto del arquitecto e ingeniero Arturo Prins, mientras que su ejecución estuvo a cargo de los ingenieros Cornejo y Correa. El edificio fue inaugurado el 25 de mayo de 1913 como sede del Club Social 20 de Febrero.

Desde el punto de vista arquitectónico, la construcción se caracteriza por su estilo academicista francés, con una composición ecléctica que introdujo elementos de marcada influencia europea en el centro histórico de Salta.

Su fachada presenta tres niveles, una mansarda en la parte superior y tres grandes arcos en la planta baja, que conforman una recova frente a la plaza. En el interior se destacan una escalera imperial, un amplio hall central, vitrales importados de Milán, pisos de mosaicos venecianos y parquet de madera europea.

La utilización de columnas y estructuras metálicas también representó una incorporación de técnicas constructivas modernas para la época, diferenciándose de las tradicionales edificaciones coloniales de la ciudad.

De club social a Casa de Gobierno

Un cambio importante en la historia del inmueble se produjo en 1950, cuando el Estado provincial dispuso su expropiación mediante la Ley 2484, con el objetivo de destinarlo al funcionamiento de la Casa de Gobierno de Salta.

A partir de entonces, el edificio se convirtió en sede del Poder Ejecutivo provincial y albergó las actividades institucionales de sucesivas administraciones gubernamentales.

Durante aproximadamente 37 años, Mitre 23 fue uno de los principales centros de la vida política salteña, hasta que en 1987 la Gobernación se trasladó al Centro Cívico Grand Bourg.

Este traslado marcó el final de su etapa como sede gubernamental y abrió paso a una nueva función vinculada con la preservación del patrimonio y la promoción cultural.

Su transformación en el Centro Cultural América

Tras el traslado de la Casa de Gobierno en 1987, el inmueble comenzó a destinarse a actividades culturales y protocolares. En 1989 se consolidó su transformación en el Centro Cultural América, acompañada por trabajos de restauración orientados a recuperar y conservar sus características arquitectónicas originales.

Desde entonces, el edificio se convirtió en un espacio destinado a exposiciones, muestras artísticas, encuentros y distintas actividades culturales abiertas a la comunidad.

Su importancia histórica y arquitectónica recibió un reconocimiento nacional en 1994, cuando fue declarado Monumento Histórico Nacional, una distinción que contribuye a la protección y conservación de su patrimonio.

Un edificio que refleja distintas etapas de la historia salteña

La historia de Mitre 23 reúne diferentes momentos de la vida social, política y cultural de Salta. Desde sus antecedentes religiosos y su construcción como sede de un club social, hasta su utilización como Casa de Gobierno y su posterior transformación en centro cultural, el inmueble fue adaptándose a las necesidades de cada época.

A más de un siglo de su inauguración, el actual Centro Cultural América conserva parte de su arquitectura original y continúa siendo uno de los edificios más representativos del casco histórico de la capital salteña.

Su trayectoria permite comprender cómo un espacio originalmente destinado a la vida social de principios del siglo XX terminó convirtiéndose en sede del poder político provincial y, posteriormente, en un lugar dedicado a la cultura y al patrimonio de los salteños.

Fuentes : Gobierno de Salta, El Tribuno.

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