La medida rige hasta abril de 2026 e incluye a los parques Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces. Varias provincias del sur ya declararon la emergencia ígnea.

La Administración de Parques Nacionales (APN) formalizó este martes una prohibición total del uso del fuego en áreas naturales protegidas de la Patagonia y parte del centro del país, ante el alto riesgo de incendios forestales previsto para la temporada estival 2025-2026. La decisión se oficializó mediante la Resolución 390/2025, acompañada por un informe técnico que advierte un escenario crítico para los próximos meses.
Riesgo extremo y medidas urgentes
El documento técnico utilizado como base para la resolución detalla que la región patagónica presenta un nivel de riesgo alto, debido a condiciones meteorológicas adversas y proyecciones que anticipan un verano especialmente vulnerable a la propagación de incendios. Por eso, la APN ordenó la prohibición inmediata de cualquier tipo de quema, incluso en áreas de uso público.
La medida afecta directamente a los Parques Nacionales Lanín, Nahuel Huapi, Los Arrayanes, Lago Puelo y Los Alerces, considerados los puntos con mayor riesgo por antecedentes de incendios y alta concurrencia turística.
Solo se permitirá el uso de instalaciones específicamente habilitadas para cocinar alimentos en campamentos organizados por prestadores turísticos autorizados.
Emergencia ígnea en el sur
La resolución también toma como antecedente que varias provincias patagónicas ya declararon la emergencia ígnea:
Neuquén (Decreto 198/2025)
Río Negro (Decreto 1.004/2025)
Chubut (Decreto 1.392/2025)
Estas normas provinciales ya habían establecido medidas de prevención y control dirigidas a concesionarios turísticos y a la comunidad, debido al historial de incendios de magnitud en los últimos años.
Un criterio más estricto
Con esta disposición, Parques Nacionales deja sin efecto una normativa de mayo que permitía el uso controlado de fuego con autorización de intendencias. El nuevo marco establece un criterio único y más restrictivo, que regirá desde el 5 de diciembre de 2025 hasta el 30 de abril de 2026.
En regiones no incluidas en la prohibición total, el uso del fuego quedará sujeto a autorización de la Dirección de Lucha contra Incendios Forestales y Emergencias.
Sanciones y responsabilidad ambiental
La resolución advierte que cualquier infracción será denunciada penalmente y podrá recibir sanciones máximas según la normativa vigente, especialmente si el uso del fuego deriva en focos de incendio. No se detallaron los montos ni los tipos de sanción, pero se anticipó un control reforzado durante toda la temporada.
Contexto nacional: incendios y órdenes judiciales
El anuncio se conoce días después de que la Corte Suprema ordenara al Estado Nacional y a varias jurisdicciones implementar el Plan Integral Estratégico para la Conservación y Aprovechamiento Sostenible en el Delta del Paraná (PIECAS-DP), tras constatar que las quemas reiteradas vulneraron el derecho a la salud y al ambiente sano de los habitantes.
Entre 2020 y 2023, miles de hectáreas fueron afectadas por incendios intencionales vinculados al manejo ganadero en contextos de sequía, según informes técnicos y del Ministerio de Ambiente.
La Corte exigió medidas de infraestructura —como faros de conservación y sistemas de alerta temprana— y un trabajo coordinado entre Nación, provincias y municipios para mitigar los daños y evitar nuevos siniestros.






