El Gobierno nacional impulsa un esquema de concesiones privadas que alcanzaría solo a una parte de la red vial. Desde la Provincia expresaron preocupación por el futuro de los corredores que no resultan rentables para el sector privado.

Mientras el Gobierno nacional avanza con el proceso de concesión de corredores viales, desde Salta manifestaron su preocupación por el futuro de unos 31.000 kilómetros de rutas nacionales que quedarían fuera del esquema de privatización y sin definiciones sobre su mantenimiento.
El director de Vialidad de Salta, Gonzalo Macedo, explicó que la red vial nacional está integrada por alrededor de 40.000 kilómetros, aunque solo unos 9.000 reúnen las condiciones necesarias para ser concesionados debido a su volumen de tránsito y capacidad para financiar su conservación mediante el cobro de peajes.
«Hay 9.000 kilómetros que pueden concesionarse. La gran pregunta es qué ocurrirá con los otros 31.000», advirtió el funcionario.
Macedo señaló que las empresas privadas muestran interés únicamente por los corredores con mayor circulación vehicular, ya que son los únicos que permiten recuperar las inversiones destinadas al mantenimiento y las mejoras de la infraestructura.
Entre ellos se encuentra el corredor que une Tucumán con San Pedro de Jujuy, atraviesa el acceso a la ciudad de Salta e incluye el peaje de Cabeza de Buey. La licitación nacional para ese tramo ya fue realizada y actualmente nueve Uniones Transitorias de Empresas continúan en competencia. La concesión comprendería cerca de 600 kilómetros e incluiría tareas de mantenimiento, reparación, repavimentación y mejoras sobre la traza.
Sin embargo, el titular de Vialidad de Salta advirtió que este modelo no ofrece una solución para la mayor parte de la red vial nacional, ya que miles de kilómetros presentan un bajo tránsito y no resultan económicamente atractivos para el sector privado.
La principal incertidumbre recae sobre esos 31.000 kilómetros que permanecerían bajo la órbita del Estado nacional. Según Macedo, todavía no existe información sobre los recursos que se destinarán a su conservación ni sobre la capacidad operativa que mantendrá Vialidad Nacional para atender esos corredores.
El funcionario remarcó que esta situación impacta especialmente en provincias como Salta, donde las rutas nacionales son fundamentales para el transporte de la producción, el desarrollo del turismo, el comercio y la conectividad entre localidades del interior.
Finalmente, sostuvo que las concesiones privadas pueden representar una alternativa para los corredores con mayor circulación, pero insistió en que no resuelven el deterioro de gran parte de la infraestructura vial del país. En ese sentido, reclamó que el Gobierno nacional defina una política de inversión para garantizar el mantenimiento de las rutas que no serán concesionadas y advirtió que la falta de obras condiciona el desarrollo productivo y la integración regional.





