Con goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, la Selección Argentina derrotó 2 a 1 a Inglaterra en una semifinal cargada de intensidad y aseguró su lugar en la definición de la Copa del Mundo. Lionel Messi volvió a ser decisivo con una asistencia magistral para el tanto de la clasificación.

La Selección Argentina volvió a escribir una página memorable en la historia de los Mundiales. El equipo dirigido por Lionel Scaloni derrotó este miércoles por 2 a 1 a Inglaterra en las semifinales de la Copa del Mundo 2026 y avanzó a la gran final, donde buscará conquistar un nuevo título.
El encuentro fue intenso desde el comienzo, con dos equipos que disputaron cada pelota como si fuera la última. Inglaterra abrió el marcador a través de Anthony Gordon y obligó a la Selección a reaccionar en un partido que por momentos se presentó cuesta arriba.
La respuesta argentina llegó con un remate de media distancia de Enzo Fernández, quien volvió a aparecer en un momento determinante para devolver la igualdad y renovar la confianza del equipo nacional.
Cuando el partido parecía encaminarse hacia una definición incierta, apareció la sociedad que tantas alegrías le dio al seleccionado argentino. Lionel Messi desbordó por la izquierda y envió un centro preciso que encontró la cabeza de Lautaro Martínez. El delantero se impuso entre los defensores ingleses y marcó el 2 a 1 definitivo, desatando el festejo de los miles de hinchas argentinos.
Además de la eficacia en ataque, Argentina volvió a sostenerse sobre una sólida actuación colectiva. Emiliano «Dibu» Martínez respondió en los momentos más comprometidos, mientras que Cristian Romero y Lisandro Martínez lideraron una defensa que resistió la presión inglesa durante gran parte del encuentro. En el mediocampo, Rodrigo De Paul y Leandro Paredes fueron fundamentales para mantener el equilibrio y recuperar la iniciativa.
Más allá del resultado, el equipo de Scaloni volvió a demostrar una de las características que marcaron este ciclo: la capacidad para sobreponerse a la adversidad. Sin dominar ampliamente el desarrollo del juego, la Selección encontró respuestas en los momentos decisivos y volvió a mostrar personalidad para competir ante un rival de máxima jerarquía.
El triunfo también renovó el significado especial que siempre adquieren los cruces mundialistas frente a Inglaterra. Aunque separados del contexto histórico y político, estos enfrentamientos conservan una carga simbólica que moviliza a millones de argentinos y convierten cada victoria en un acontecimiento de enorme impacto deportivo y emocional.
Con la clasificación asegurada, Argentina quedó a un solo partido de defender exitosamente el título obtenido en Qatar 2022. Ahora, la ilusión de volver a levantar la Copa del Mundo está más viva que nunca y el seleccionado nacional tendrá una nueva oportunidad de seguir haciendo historia.





