La escalada del conflicto en Medio Oriente impulsó el precio internacional del crudo a su nivel más alto en cinco meses. En Argentina, las petroleras evalúan el impacto de la suba, aunque por el momento no implica un incremento automático en los surtidores.

El precio internacional del petróleo registró una nueva suba este martes 20 de octubre y superó los 110 dólares por barril, en medio de una creciente tensión en Medio Oriente. El aumento encendió las alertas sobre un posible impacto en los valores de la nafta y el gasoil en Argentina.

El barril de crudo Brent, utilizado como referencia en los mercados internacionales, avanzó un 1,7% y alcanzó los US$111,41, su cotización más elevada en los últimos cinco meses. Por su parte, el petróleo WTI, referencia en Estados Unidos, aumentó un 2% y se ubicó cerca de los 100 dólares.

Según informó TN, la suba estuvo vinculada con nuevos ataques contra instalaciones energéticas en Arabia Saudita y el incendio de dos buques de carga en las inmediaciones del estrecho de Ormuz, una de las principales vías marítimas para el transporte mundial de hidrocarburos.

La posibilidad de que el conflicto afecte el suministro internacional generó incertidumbre entre los operadores y provocó una mayor presión sobre los precios del crudo.

El impacto en los combustibles argentinos

El incremento del petróleo volvió a instalar la preocupación por eventuales ajustes en los precios de los combustibles en Argentina. Sin embargo, la suba internacional no se traslada necesariamente de manera inmediata a las estaciones de servicio.

Durante los últimos meses, las compañías petroleras aplicaron una política de desacople parcial entre el valor internacional del barril y los precios internos, con el objetivo de evitar que todas las variaciones del mercado externo repercutan directamente en los consumidores.

En este contexto, el presidente de YPF, Horacio Marín, reconoció que la diferencia entre ambas cotizaciones representa una presión para el sector.

En declaraciones al diario Clarín, el directivo explicó que trasladar la totalidad del encarecimiento del petróleo al precio de los combustibles podría afectar la demanda.

Por ahora, no se informó un nuevo aumento directamente asociado con esta escalada internacional. No obstante, la evolución de las cotizaciones será uno de los factores que las petroleras tendrán en cuenta para definir sus próximas decisiones comerciales.

De mantenerse los valores elevados del crudo, podría incrementarse la presión sobre los precios de la nafta y el gasoil, con posibles consecuencias para los costos del transporte y distintas actividades económicas.

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