Un informe del Centro de Economía Política Argentina advirtió que las hortalizas registraron fuertes incrementos durante mayo. El tomate lideró las subas con un aumento superior al 130%.

Los alimentos volvieron a presionar sobre el bolsillo de los argentinos durante mayo y las verduras fueron las principales responsables. Un informe elaborado por el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) reveló que las seis hortalizas más consumidas registraron un incremento promedio del 33,4% respecto de abril, impulsando una nueva suba en el costo de la canasta alimentaria.
Según el relevamiento, el tomate encabezó los aumentos con una variación del 132,1%, seguido por la papa, que subió un 26,3%, y el zapallo, con un incremento del 19,6%. La cebolla también registró una leve suba del 1,7%, mientras que la lechuga y la batata fueron los únicos productos que mostraron bajas durante el período.
El estudio advierte que este comportamiento tuvo un impacto directo sobre el rubro verduras, tubérculos y legumbres del Índice de Precios al Consumidor (IPC), para el cual se proyecta una variación cercana al 33,1% durante mayo.
El tomate, protagonista de las subas
Uno de los datos que más llamó la atención fue el comportamiento del tomate. El informe señala que la llegada de partidas importadas desde Chile coincidió con un fuerte incremento en los precios mayoristas del producto.
De acuerdo con CEPA, tras el ingreso de los primeros cargamentos importados, el valor promedio del tomate registró un salto significativo y continuó aumentando durante el resto del mes, convirtiéndose en el principal impulsor de la inflación en verduras.
En los supermercados se pagó aún más caro
El impacto también se reflejó en las góndolas. En las principales cadenas de supermercados relevadas, las hortalizas registraron un aumento promedio del 36,7% durante mayo.
Nuevamente el tomate lideró las subas con un incremento del 117,6%, seguido por la lechuga (41,2%), la batata (17,2%), la cebolla (10,3%) y la papa (6,7%). En este caso, el único producto que mostró una baja fue el zapallo, con una caída del 16,2%.
El informe además reveló una importante diferencia entre los precios mayoristas y los valores finales que pagan los consumidores. En promedio, las verduras costaron un 87,3% más en los supermercados que en el Mercado Central, lo que significa que los consumidores terminaron abonando casi el doble por los mismos productos.
Las frutas mostraron una tendencia opuesta
A diferencia de las verduras, las frutas registraron una baja promedio del 7,6% durante mayo.
Las mayores caídas se observaron en el limón (-26,5%), la naranja (-18,1%) y la banana (-14,3%). La excepción fue la manzana, que aumentó un 9,7%.
El informe también puso la lupa sobre las importaciones. Durante mayo ingresaron al Mercado Central manzanas provenientes de Chile con un valor promedio de 3.652 pesos por kilo, un 56% superior al precio promedio de la producción de Río Negro.
Alimentos bajo presión
Pese a la baja observada en las frutas, el CEPA sostuvo que el fuerte aumento de las verduras tuvo una incidencia mucho mayor sobre la inflación alimentaria debido al peso que estos productos tienen en el consumo cotidiano de los hogares.
El trabajo concluye que los precios de frutas y verduras continúan mostrando una elevada volatilidad y que factores como las condiciones climáticas, la oferta disponible y las importaciones siguen teniendo un impacto determinante en la formación de precios de productos esenciales para la alimentación de los argentinos.
Fuente: Centro de Economía Política Argentina (CEPA), con información de Tendencia de Noticias.





