El abogado y militante radical Humberto “Ulúa” Vázquez habló con El Cronista Salta y lanzó duras críticas hacia la dirigencia actual de la Unión Cívica Radical en la provincia. Cuestionó la falta de conducción, denunció acuerdos “espurios” y advirtió que el partido “podría perder su personería”.

En diálogo con El Cronista Salta, el histórico dirigente radical Humberto “Ulúa” Vázquez realizó un análisis descarnado sobre la crisis interna del radicalismo salteño. “El partido literalmente desapareció”, sentenció, atribuyendo la decadencia a una conducción “sin capacidad política ni moral”.
Vázquez apuntó especialmente contra Miguel Nanni, a quien responsabilizó por la debacle partidaria: “Tan solo logró, mediante acuerdos espurios, ser dos veces diputado nacional, y terminó poniendo de presidenta a una chica que no tiene las condiciones para dirigir un partido como la UCR”. Según el abogado, “el radicalismo fue entregado sin escrúpulos a cambio de beneficios personales”.
“Es triste la moralidad de estos muertos de hambre, da asco político y personal ver cómo entregaron todo un partido sin sonrojarse”, expresó con dureza. En su análisis, el militante aseguró que “la gente se dio cuenta de que no podemos ser la renovación ni la alternancia de nada, menos si dirigentes como Nanni hoy comen de la mano de Sáenz”.
Vázquez ironizó sobre el presente partidario, señalando que “el radicalismo en Salta solo conserva algunos óvulos y espermatozoides congelados”, y advirtió que si la actual dirigencia continúa al mando, “van a perder todos los afiliados y hasta la personería jurídica”.
Consultado sobre el rumbo nacional, sostuvo que el país atraviesa una encrucijada: “Estamos entre ser libres con hambre o dependientes comiendo. Yo prefiero ser libre, porque mientras haya libertad hay posibilidad de transformar la realidad”. Además, denunció el constante saqueo de los recursos nacionales: “Nos vienen vaciando hace 70 años; este país le dio bienestar a Europa y sigue siendo saqueado”.
Por último, recordó las palabras del expresidente Arturo Illia, a quien citó para graficar la decadencia moral de la dirigencia argentina: “No hay que temerle a los que nos quieren comprar, sino a los que se venden”.





