El Gobierno inició un plan de modernización militar con la compra de 700 fusiles ARAD de fabricación israelí. La renovación será gradual y forma parte del programa de reequipamiento de las Fuerzas Armadas.

El Gobierno nacional puso en marcha una nueva etapa de modernización de las Fuerzas Armadas con la incorporación de fusiles de origen israelí que reemplazarán, de manera progresiva, a los tradicionales Fusiles Automáticos Livianos (FAL), utilizados por el Ejército Argentino durante más de cinco décadas.
La adquisición fue concretada por el Ministerio de Defensa mediante un contrato firmado con la empresa Israel Weapon Industries (IWI), que contempla la compra inicial de 700 fusiles ARAD y 167 armas de fogueo, por un monto de 1,73 millones de dólares. El acuerdo prevé además la posibilidad de ampliar la operación hasta alcanzar los 12 millones de dólares.
El lote incluye fusiles ARAD 5 y ARAD 7, diseñados para distintos calibres y funciones operativas. Según informaron desde el área de Defensa, el reemplazo del FAL será gradual, ya que el nuevo armamento deberá distribuirse entre las distintas fuerzas, ser sometido a pruebas y acompañarse con procesos de capacitación para el personal.
La incorporación forma parte del Plan de Capacidades Militares (PLANCAMIL), una estrategia que también contempla la compra de pistolas, ametralladoras, lanzagranadas, sistemas ópticos y municiones destinadas al Ejército, la Armada y la Fuerza Aérea.
El proceso de modernización comenzó a delinearse en 2024, con mesas técnicas integradas por representantes del Estado Mayor Conjunto y de las tres fuerzas, con el objetivo de revertir el atraso en materia de equipamiento e infraestructura militar.
En paralelo, el Gobierno mantiene negociaciones con proveedores internacionales para incorporar nuevos sistemas de defensa, entre ellos drones, helicópteros y submarinos. No obstante, desde el Ejecutivo reconocen que las restricciones presupuestarias hacen que algunos de esos proyectos requieran una planificación de largo plazo.
La política de reequipamiento recibió un nuevo impulso en mayo pasado, cuando el Poder Ejecutivo creó el Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino mediante el Decreto de Necesidad y Urgencia 314/2026. La norma destina parte de los recursos obtenidos por privatizaciones y operaciones inmobiliarias del Estado al fortalecimiento de las capacidades militares.
Entre sus fundamentos, el decreto sostiene que el contexto internacional, marcado por conflictos geopolíticos, ciberataques y nuevas amenazas tecnológicas, exige actualizar el sistema de defensa nacional y dotar a las Fuerzas Armadas de equipamiento acorde a los desafíos actuales.





