Las multinacionales muestran interés por el litio salteño, pero una cosa es anunciar inversiones y otra muy distinta es desembolsar miles de millones de dólares en un país cuya estabilidad económica a largo plazo genera incertidumbre. El recurso puede ser estratégico, pero su explotación debe formar parte de un proyecto de desarrollo nacional.
Salta tiene recursos que el mundo busca: litio, gas, petróleo, otros minerales y tierras. Por eso, las grandes empresas mineras llegan a la provincia, se reúnen con el gobernador y anuncian inversiones millonarias.
PERO HAY UNA DIFERENCIA ENTRE ANUNCIAR UNA INVERSIÓN Y CONCRETARLA.
Gustavo Sáenz se reunió en París con directivos de Rio Tinto Lithium para dialogar sobre el proyecto Rincón. La inversión anunciada asciende a 2.700 millones de dólares y contempla una producción de 50.000 toneladas anuales de carbonato de litio. Según lo previsto, el primer tren de producción comenzaría a funcionar en 2028.
Se trata de una cifra considerable, pero también obliga a formular una pregunta: ¿puede una empresa comprometer miles de millones de dólares en un país cuya estabilidad económica y política genera incertidumbre?
La actividad minera requiere muchos años para recuperar una inversión. Necesita reglas claras, estabilidad, infraestructura, energía, disponibilidad de agua y seguridad jurídica. Las promesas de un gobierno, por sí solas, no alcanzan.
Por eso, mientras la Argentina no cuente con un plan económico serio, responsable y sostenible, muchas empresas podrán manifestar interés, firmar acuerdos y evaluar proyectos, pero la incertidumbre seguirá siendo un factor a la hora de concretar sus inversiones.
¿Y QUÉ QUEDA PARA LOS SALTEÑOS?
Mientras el litio salteño se promociona en París, en Tartagal persisten reclamos por la falta de agua, los problemas de salud, el deterioro de los caminos, la inseguridad y las obras inconclusas. También se debate el papel de REMSA y el destino de los recursos provinciales.
El agua no puede ocupar un lugar secundario en esta discusión. Tampoco la tierra. La derogación de la Ley de Tierras mediante el DNU 70/2023 reabrió un debate central: quiénes pueden adquirir tierras argentinas y bajo qué condiciones.
El litio puede representar una oportunidad histórica para Salta, pero aprovechar esa oportunidad no significa renunciar a la defensa de nuestros recursos.
La provincia necesita inversiones, pero también debe proteger su agua, su territorio y sus riquezas naturales. A su vez, la Argentina necesita un proyecto económico nacional que genere confianza y ofrezca previsibilidad más allá de un gobierno o de un presidente.
Porque los recursos son nuestros y la riqueza que generan también debe contribuir al desarrollo de nuestra tierra y al bienestar de los salteños.






