Los incrementos que debían comenzar a aplicarse este 1° de octubre fueron diferidos por un mes. La medida alcanza a los impuestos que gravan las naftas y el gasoil.
El Gobierno nacional decidió postergar hasta el 1° de noviembre de 2026 parte de los aumentos pendientes en los impuestos aplicados a los combustibles, que debían comenzar a regir este jueves.
La decisión fue formalizada mediante el Decreto 1126/2026, publicado este miércoles 30 de septiembre en el Boletín Oficial.
La medida comprende al Impuesto sobre los Combustibles Líquidos y al Impuesto al Dióxido de Carbono, cuyos montos se actualizan trimestralmente de acuerdo con la evolución del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
El Ejecutivo ya había aplazado parcialmente incrementos correspondientes a actualizaciones de 2024, 2025 y de los primeros dos trimestres de 2026, cuya aplicación estaba prevista para octubre.
Con el nuevo decreto, el esquema impositivo vigente se mantendrá hasta el 31 de octubre, mientras que los aumentos pendientes comenzarán a aplicarse a partir del 1° de noviembre.
En los fundamentos de la medida, el Gobierno señaló que la decisión busca continuar estimulando el crecimiento económico dentro de un “sendero fiscal sostenible”.
La postergación evita que el componente impositivo pendiente genere una presión adicional sobre el precio de las naftas y el gasoil durante octubre. Sin embargo, no impide que las petroleras realicen modificaciones en los precios por otros factores comerciales o económicos.






