El Gobierno amplió por cuarta vez en el año el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia, que ya supera los $106 mil millones en 2025. En contraste, el bono para jubilados permanece congelado en $70 mil desde marzo de 2024. Analistas advierten una caída real del 16,5% en las jubilaciones.


En una decisión que expone con nitidez las prioridades del Gobierno nacional, la administración de Javier Milei volvió a ampliar por decreto el presupuesto de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE), esta vez en $26 mil millones, acumulando así la cuarta ampliación del año y llevando el presupuesto anual del organismo a más de $106 mil millones.

El incremento llega mientras los jubilados continúan cobrando un bono de $70 mil, congelado desde marzo de 2024, sin señales de actualización para el próximo año. La comparación entre ambas decisiones generó fuertes cuestionamientos.

“Si el bono se actualizara como la SIDE, debería ser de $177.485”

El director del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), Hernán Letcher, advirtió que, de aplicar a los adultos mayores el mismo criterio de actualización que el Gobierno usa para la inteligencia, el bono debería más que duplicarse.

“En diciembre debería ser de $177.485. Los jubilados que cobran la mínima pierden $107.485 por mes”, alertó Letcher.

El haber mínimo garantizado será de $410.886, apenas un 1,94% más que en noviembre y muy por debajo de la línea de indigencia, que se ubicó en $544.304 según el INDEC.

Letcher también señaló que, lejos del relato oficial, las jubilaciones vienen en caída:

“En el trimestre octubre-diciembre de 2025, las jubilaciones con bono serán 16,5% inferiores al último trimestre del gobierno anterior.”

Un área blindada ante la motosierra

La SIDE, bajo la titularidad formal de Sergio Neiffert pero con influencia directa de Santiago Caputo, es una de las pocas dependencias del Estado que no sufrió recortes. Por el contrario, tuvo incrementos que superan ampliamente la inflación.

En el Presupuesto 2026 enviado al Congreso, los recursos destinados al organismo crecerán un 20,1% nominal, hasta llegar a $97 mil millones, cifra que probablemente vuelva a aumentar vía decretos, como ocurrió este año.

La distribución prevista es la siguiente:

  • $56 mil millones para gastos de personal
  • $28.592 millones en servicios no personales
  • $2.637 millones en bienes de consumo
  • $9.719 millones en bienes de uso

Un antecedente polémico: los $100 mil millones de 2024

La discusión sobre los fondos de inteligencia volvió al centro de la escena tras el escándalo de julio de 2024, cuando Milei asignó por decreto $100 mil millones para gastos reservados. La SIDE ya había recibido un refuerzo previo de $36 mil millones, llevando el presupuesto total de ese año a $136 mil millones, un salto del 778%.

La desproporción también modificó la estructura interna: los gastos reservados pasaron de representar 8,6% del presupuesto total a ocupar el 75%, antes de que el Congreso —en una votación histórica— rechazara el decreto y obligara a devolver esos fondos.

Karina Milei, otra funcionaria con aumentos privilegiados

La Secretaría General de Presidencia, encabezada por Karina Milei, también fue beneficiada con incrementos por encima de la inflación. Su presupuesto actual es de $65 mil millones, tras un aumento del 46,3% por decreto.

Para 2026, el Gobierno propone sumar otros $51 mil millones, llevando el total a $116 mil millones. Descontada la inflación, representa un aumento real del 68,5%.

Jubilaciones congeladas vs. inteligencia en expansión

Mientras áreas clave como salud, educación y programas sociales enfrentan recortes o presupuestos sin actualización, la SIDE sigue multiplicando sus recursos.

La diferencia entre un bono jubilatorio inmóvil y la escalada de los fondos de inteligencia sintetiza un 2026 que, según advierten especialistas, traerá más ajuste para los sectores vulnerables y expandirá el poder político y operativo de las áreas bajo influencia directa del círculo íntimo del Presidente.

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