En su reciente paso por La Cornisa, el presidente Javier Milei volvió a transitar su habitual zona de confort periodística para desplegar un repertorio de afirmaciones que, bajo el análisis de Chequeado, oscilan entre el dato incompleto, la exageración y el uso de comparaciones metodológicamente cuestionables.

No se trata de simples tropiezos discursivos. Cuando la máxima autoridad del país recurre a datos descontextualizados para construir un relato triunfalista, se debilita el compromiso con la verdad que debe sostener toda democracia.

El caso más emblemático es el de la pobreza. Al afirmar que recibió un índice del 57% y lo redujo al 29%, el mandatario comparó una proyección mensual de la Universidad Católica Argentina (UCA), que posteriormente fue corregida a la baja, con un dato semestral del INDEC. Se trata de una comparación metodológicamente incorrecta, ya que utiliza indicadores elaborados con criterios distintos. Si se realiza una comparación homogénea entre los datos semestrales, la pobreza efectivamente registra una disminución —del 41,7% al 28,2%—, aunque muy lejos del impacto que sugieren las cifras mencionadas por el Presidente.

La misma lógica se repite al sostener que el consumo alcanzó un «pico histórico» o que los salarios en dólares registran un nivel «récord desde 2017». Si bien algunos indicadores muestran una recuperación, el discurso presidencial omite variables fundamentales, como el consumo per cápita, que refleja con mayor precisión la realidad cotidiana de la población, y la pérdida del poder adquisitivo frente al costo de la canasta básica.

Es cierto que existen indicadores económicos favorables, como la reducción del riesgo país o el crecimiento de las exportaciones. Sin embargo, gobernar apoyándose en medias verdades, comparaciones incompletas o exageraciones termina erosionando la confianza pública.

Un presidente puede defender su gestión con datos, pero esos datos deben ser rigurosos, comparables y contextualizados. La verdad no es un detalle secundario de la comunicación política: constituye uno de los pilares esenciales sobre los que se sostiene una república seria.

Entrada Relacionadas