Tras la visita del canciller israelí Gideon Sa’ar a Buenos Aires, el Gobierno confirmó el traslado de la sede diplomática de Tel Aviv a Jerusalén. La decisión profundiza la alianza con Israel y Estados Unidos y será oficializada durante un viaje de Javier Milei en abril o mayo de 2026.

La visita a Buenos Aires del canciller israelí Gideon Sa’ar consolidó el alineamiento político y geoestratégico entre la Argentina de Javier Milei, el Estados Unidos de Donald Trump y el Israel de Benjamin Netanyahu. El encuentro terminó de sellar uno de los movimientos más controversiales de la política exterior del actual Gobierno: el traslado de la embajada argentina de Tel Aviv a Jerusalén.
La determinación —contraria a la postura adoptada por la amplia mayoría de los países miembros de la ONU— será oficializada en otoño de 2026, cuando Milei concrete un nuevo viaje al Estado israelí. “La embajada de la Argentina en Jerusalén será inaugurada el año que viene con mi presencia”, reafirmó el Presidente, según consignó la Agencia Judía de Noticias (AJN), durante el recibimiento a la delegación encabezada por Sa’ar, cuyo padre nació en Argentina.
Un viaje clave para cerrar la mudanza
El Gobierno confirmó que la inauguración se realizará entre abril y mayo de 2026, y será precedida por una visita oficial del canciller argentino Pablo Quirno en febrero. El ministro israelí también apuntaló la agenda bilateral: “Vamos a tener al presidente Milei en abril o mayo para abrir la embajada en Jerusalén”, aseguró Sa’ar durante el Foro Económico Argentino-Israelí, celebrado en el Palacio Libertad.
Aunque Quirno evitó entrar en detalles, sí confirmó el avance del plan diplomático: “Estamos trabajando en una nueva visita oficial del Presidente donde vamos a terminar de concretar la mudanza de la embajada argentina en Jerusalén”.
Más cooperación, inversiones y una posible conexión aérea directa
La visita del canciller israelí también abrió la puerta a nuevas inversiones, mayor cooperación tecnológica y la posibilidad de una ruta aérea directa entre ambos países, un pedido histórico de la comunidad argentina en Israel y de los sectores comerciales vinculados al intercambio bilateral.
El reposicionamiento de la política exterior argentina bajo la administración Milei, con énfasis en su alianza con Israel y Estados Unidos, continúa generando repercusiones tanto en el plano internacional como interno. La mudanza de la embajada promete convertirse en uno de los hitos más discutidos del próximo año.





