El organismo difundirá este martes la actividad económica de septiembre, un indicador que permitirá confirmar si el país acumuló dos trimestres consecutivos de caída del PIB. Consultoras privadas anticipan un retroceso moderado.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) dará a conocer este martes el informe de actividad económica correspondiente a septiembre, un dato crucial para determinar si la economía argentina ingresó en recesión técnica, definida como dos trimestres consecutivos de caída del Producto Interno Bruto (PIB) desestacionalizado.
Según las primeras estimaciones de consultoras privadas, la tendencia negativa se habría consolidado. Desde Analytica anticiparon que el tercer trimestre cerraría con una baja del 0,4%, mientras que septiembre habría registrado una caída de 0,3%. “Bajo el criterio técnico, la economía ya está en una recesión moderada”, plantearon.
Un freno tras el “apretón monetario”
Luego del triunfo oficialista en las elecciones legislativas, el equipo económico apunta a revertir el apretón monetario implementado en los últimos meses para contener la presión cambiaria. Pese a ello, los efectos de esa estrategia continúan impactando sobre la actividad.
En agosto, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) había mostrado un avance de 0,3%, impulsado por sectores “ganadores” como Intermediación financiera (+26,5% interanual) y Explotación de minas y canteras (+9,3%). Sin embargo, cinco sectores retrocedieron frente al mismo mes del año anterior, destacándose la Industria manufacturera (-5,1%) y Comercio mayorista y minorista (-1,7%), que en conjunto restaron más de un punto al crecimiento interanual.
Un indicador que arrastra meses en baja
La actividad económica ya venía mostrando señales de desaceleración. En el segundo trimestre, abril marcó un crecimiento de 1,2%, pero luego llegaron caídas en mayo (-0,2%) y junio (-0,2%). La tendencia continuó en julio (-0,1%) y mostró un pequeño repunte en agosto.
Para septiembre, Invecq proyectó una baja cercana al 0,1%, en línea con la menor dinámica del comercio minorista y de los créditos al consumo.
Advertencias más severas y señales mixtas
Un pronóstico más pesimista provino de Analytica, cuyo Índice Líder de Actividad (ILA) registró una variación negativa del 0,3%. El informe destacó retrocesos en sectores como automotriz, metalurgia básica y energía, con caída en la producción de gas. También se observaron mermas en variables ligadas al consumo, como la recaudación del IVA y los niveles de confianza.
Pese a ello, hubo algunas mejoras parciales: aumentó la producción de aceros planos y laminados, y ciertos bienes durables mostraron dinamismo. Las importaciones también se expandieron con fuerza, reflejando la heterogeneidad del entramado productivo.
Automotriz, construcción y pymes: luces y sombras
Los indicadores sectoriales de Qualy mostraron que la producción automotriz creció 5,8% respecto de agosto, pero cayó 5% interanual, acumulando tres meses en baja. Las ventas a concesionarios, en cambio, subieron 22% interanual gracias al mayor ingreso de unidades importadas.
En la construcción, el Índice Construya registró mejoras interanuales y mensuales, revirtiendo dos meses de caída. No obstante, los despachos de cemento se mantienen un 8% por debajo del pico de mitad de año.
En contraste, la actividad de las pymes sigue en retroceso, con caídas intermensuales del 1,8% en producción y 2% en ventas, afectadas por la pérdida del poder adquisitivo.
El desafío económico y político del Gobierno
El Gobierno busca impulsar el crédito tras liberar cerca de $5 billones en la primera licitación post-elecciones. Sin embargo, el bajo nivel de depósitos del Tesoro en el Banco Central condiciona la continuidad de esa estrategia ante los próximos vencimientos.
Con un escenario económico frágil y señales mixtas, el dato del Indec será determinante para conocer el verdadero estado de la actividad y sus implicancias en la agenda económica y política del Gobierno.






