El periodista Daniel Rojas brindó un panorama detallado sobre la visita de la Comisión de Minería del Senado a la mina Lindero, la más importante en producción aurífera de la provincia. Se abordaron aspectos productivos, ambientales y laborales de una actividad clave para la Puna salteña.

El periodista de la Cámara de Senadores, Daniel Rojas, ofreció un completo informe tras acompañar a legisladores en una visita a la mina Lindero, ubicada a más de 260 kilómetros de la capital salteña. Se trata del yacimiento de oro más relevante de la provincia, en explotación desde 2020.

Durante la entrevista, Rojas destacó que el año pasado se extrajeron unas 97.000 onzas de oro y que se proyecta mantener una producción anual superior a las 100.000 onzas por al menos una década más, mientras continúan las tareas de exploración para ampliar la vida útil del proyecto.

“Se trata de una visita integral”, explicó el periodista, “que buscó conocer no solo la producción, sino también los impactos ambientales, el uso de recursos como el agua y los protocolos de seguridad vinculados al uso de cianuro para la obtención del oro”. La mina ha incorporado además avances en sustentabilidad, como una planta fotovoltaica que permitirá reducir un 40% el consumo de combustibles.

Uno de los puntos más relevantes abordados por los legisladores fue el impacto socioeconómico de la explotación minera. Según Rojas, “la ley establece que al menos el 70% del personal debe ser local, y eso se está cumpliendo, especialmente con trabajadores de la Puna”. La dotación fija es de 500 personas, cifra que se duplica si se suman contratistas y proveedores, muchos de ellos también del interior provincial.

Sin embargo, también hay desafíos pendientes. La infraestructura vial, fundamental para el traslado de personal y carga, presenta serias deficiencias. “La Ruta Nacional 51 tiene tramos en mal estado y obras adjudicadas que aún no comienzan. Y la Ruta Provincial 27, clave para acceder a la mina, requiere mejoras urgentes para garantizar la circulación de camiones y convoyes”, advirtió.

Rojas cerró con una reflexión sobre la vida minera: “Desde la ciudad no se dimensiona. Son trabajadores que pasan al menos 15 días allá, en condiciones exigentes, y recorren más de ocho horas para llegar. Es duro, pero también ofrece una retribución que no se encuentra fácilmente en otros sectores”.

Entrada Relacionadas