Antes de llegar a la Presidencia de la Nación, Javier Milei protagonizó fuertes cuestionamientos contra el papa Francisco y la Iglesia Católica. En distintas intervenciones públicas utilizó expresiones que generaron polémica por el tono empleado contra quien entonces era la máxima autoridad de la Iglesia.
Entre las frases que se le atribuyen se encuentran:
“El Papa está encarnando al maligno, está ocupando el lugar del maligno en la Tierra”.
“El Papa impulsa el comunismo, avala a dictadores sangrientos como los de Cuba o Venezuela y censura la libertad de mercado”.
“Sos el representante del maligno en la casa de Dios”.
“El Papa promueve la pobreza y el pobrecismo en el mundo; es un modelo basado en la redistribución violenta de la riqueza”.
Sus cuestionamientos también alcanzaron a sectores de la Iglesia Católica, a los que acusó de defender un Estado que consideraba perjudicial para los ciudadanos.
Estas expresiones formaron parte de una serie de enfrentamientos discursivos que Milei mantuvo con el papa Francisco y con representantes de la Iglesia antes de asumir la Presidencia.
Desde una mirada editorial, resulta inevitable recordar aquellas declaraciones y contrastarlas con la relación institucional que posteriormente mantuvo como jefe de Estado con la Iglesia Católica.
Las descalificaciones fueron numerosas y marcaron una etapa de fuerte confrontación. Las palabras pronunciadas en el pasado también forman parte de la memoria pública y permiten analizar los cambios en el discurso de quienes ejercen el poder.






