El dirigente radical Carlos Barreto cuestionó la falta de democracia interna en su partido y advirtió sobre los riesgos institucionales del gobierno de Javier Milei. También defendió la vigencia de la Casa Radical como símbolo histórico.
En diálogo con el programa ELCRONISTASALTA, el dirigente radical Carlos Barreto criticó duramente la situación actual de la Unión Cívica Radical en Salta y en el país. Según afirmó, el partido “carece de candidatos legítimos” ya que los nombres que hoy se presentan “fueron autoproclamados sin un proceso electoral interno, lo que los convierte en ocupas que no representan la voluntad política del radicalismo”.
Barreto también aclaró que la Casa Radical no está en venta, luego de versiones que circularon en los últimos meses, y atribuyó las dificultades económicas a “la mala administración de la dirigencia actual”, aunque recordó que existe una resolución de la convención partidaria de 2018 que impide su enajenación bajo cualquier circunstancia.
Respecto al escenario nacional, el dirigente fue tajante: “Estamos frente a un gobierno que subestima la institucionalidad, el Congreso y la representación democrática. Es un proyecto que pone en riesgo la democracia republicana”. Además, sostuvo que el radicalismo, junto con otras fuerzas progresistas, debe asumir la responsabilidad de “militar para frenar la gravedad que significaría un triunfo del oficialismo”.
En ese marco, Barreto se mostró optimista de cara a las elecciones legislativas y aseguró que la ciudadanía terminará reaccionando frente a lo que considera “un modelo autoritario, que ha comprometido la tradición histórica y la seguridad de la Argentina en el plano internacional”.
Finalmente, reivindicó el carácter progresista del radicalismo y destacó el ejemplo de provincias como Corrientes, donde el gobernador Valdés consiguió un triunfo contundente: “El radicalismo sigue respirando, no está muerto. Tenemos que recuperar nuestra condición de partido representativo de los valores democráticos y de los derechos humanos”.






