ÑAWI Observatorio Popular Feminista de Salta está integrado por 13 organizaciones feministas, transfeministas, de la diversidad y de derechos humanos que trabajan de manera colectiva en el monitoreo, registro, investigación y visibilización de las violencias por motivos de género en la provincia.

A más de once años del primer grito de Ni Una Menos y de la declaración de la Emergencia por Violencia de Género en Salta, seguimos saliendo a las calles porque la violencia machista continúa arrebatándonos vidas y porque las respuestas estatales siguen siendo insuficientes.
La emergencia fue declarada en 2014 como reconocimiento de una situación crítica que afectaba a mujeres y diversidades en la provincia. Sin embargo, más de una década después, los femicidios, las desapariciones, los travesticidios y transfemicidios continúan ocurriendo, mientras observamos con preocupación el vaciamiento de las políticas públicas destinadas a prevenir y erradicar las violencias de género.
También advertimos un retroceso institucional en los organismos encargados de garantizar derechos. La provincia pasó de contar con una Secretaría de las Mujeres, Géneros y Diversidad a una Subsecretaría, con menor jerarquía política y en un contexto de reducción de recursos destinados a la prevención, asistencia y acompañamiento de mujeres y diversidades en situación de violencia.
Desde ÑAWI Observatorio Popular Feminista de Salta registramos 135 femicidios en la provincia entre 2020 y 2026. Solo en lo que va de 2026 hemos contabilizado tres femicidios. Detrás de cada cifra hay una vida arrebatada, una familia atravesada por el dolor y una comunidad que sigue reclamando justicia.
La situación de Salta forma parte de una realidad nacional alarmante. En Argentina, durante los primeros meses de 2026, se registraron más de 100 víctimas fatales de violencia de género. Esto significa que una mujer o persona de la diversidad es asesinada por motivos de género cada 30 horas.
A más de once años de Ni Una Menos, también queremos poner el foco en las desapariciones. Desde ÑAWI construimos un registro propio de mujeres y niñas desaparecidas en la provincia de Salta. Nuestro relevamiento abarca desde la desaparición de María Cash, en 2011, hasta la actualidad.
En nuestra página tenemos registradas 32 mujeres y niñas desaparecidas entre 2011 y 2025. Son mujeres que siguen siendo buscadas por sus familias y comunidades. No podemos hablar de justicia mientras existan madres, hermanas, hijas y amigas que continúan esperando respuestas.
También queremos visibilizar una realidad que suele quedar fuera de los registros oficiales: los femicidios de niñas y adolescentes indígenas. Entre 2019 y 2025, ÑAWI registró siete femicidios de niñas y adolescentes indígenas en Salta. Esta cifra refleja cómo la violencia de género se profundiza cuando se cruza con el racismo estructural, la pobreza, la exclusión territorial y el abandono histórico que sufren las comunidades originarias.
No podemos hablar de femicidios sin hablar de desapariciones. No podemos hablar de igualdad mientras las niñas y adolescentes indígenas siguen siendo especialmente vulneradas. No podemos hablar de protección cuando se reducen presupuestos y se debilitan las instituciones encargadas de garantizar derechos.
Por eso, este 3 de junio volvemos a las calles. Marchamos por las sobrevivientes. Marchamos por las niñas y adolescentes indígenas. Marchamos por las mujeres, lesbianas, travestis, trans y personas no binarias. Marchamos porque nos siguen faltando.
La jornada de lucha comenzará a las 9:30 horas en Ciudad Judicial.





