La conciliación obligatoria vence este jueves y las negociaciones entre las cámaras empresariales y los sindicatos continúan sin acuerdo salarial. Un paro nacional pondría en riesgo la actividad de los puertos y el ingreso de divisas al país.

Empresarios del sector agroexportador y sindicatos aceiteros mantienen una negociación decisiva para intentar evitar un paro nacional que podría afectar el funcionamiento de los puertos y el ingreso de dólares provenientes de las exportaciones.
Las conversaciones se desarrollan en la Secretaría de Trabajo, horas antes de que venza la conciliación obligatoria dictada por el Gobierno nacional. Aunque las partes lograron abrir una instancia de diálogo, hasta el momento no alcanzaron un acuerdo sobre la actualización salarial.
El principal punto de conflicto continúa siendo el porcentaje de aumento. Mientras la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina y el Centro de Exportadores de Cereales (CIARA-CEC) proponen ajustes mensuales vinculados a la inflación, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso (FTCIODyARA) y el Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros de San Lorenzo reclaman incrementos superiores.
Los gremios sostienen que el salario debe garantizar el concepto de Salario Mínimo, Vital y Móvil establecido por la Constitución Nacional y aseguran que, según sus cálculos, debería alcanzar los $2.802.754 mensuales para cubrir las necesidades básicas de un trabajador y su familia.
Desde el sector empresario pidieron que los sindicatos acepten la propuesta presentada para evitar una medida de fuerza. «El camino del paro nacional no sirve para nadie», señalaron desde CIARA-CEC.
Por su parte, el secretario general de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, ratificó que la huelga sigue siendo una herramienta legítima para defender el poder adquisitivo de los trabajadores y recordó que el gremio no acepta pautas salariales que impliquen una pérdida frente a la inflación.
Si las negociaciones fracasan una vez finalizada la conciliación obligatoria, el conflicto podría escalar con un paro nacional que afectaría uno de los principales complejos exportadores del país y tendría impacto directo sobre el ingreso de divisas a la economía argentina.
Fuente: TN.





