En diálogo con El Cronista de Salta, la nieta de Olivio Ríos recordó con emoción la vida y el legado político y humano del exvicegobernador y dirigente sindical. Criticó la falta de referentes actuales con principios y reafirmó su compromiso con la memoria y los valores de su abuelo.

Daniela Chaya, nieta del histórico dirigente sindical y exvicegobernador de Salta, Olivio Ríos, compartió un profundo testimonio sobre la vida, el compromiso y la lucha de su abuelo, a propósito de un nuevo aniversario de su fallecimiento, ocurrido el 21 de junio.
Daniela rememoró anécdotas personales de su infancia junto a su abuelo, como cuando lo acompañaba a la Legislatura o lo veía hacer largas filas en el hospital San Bernardo para conseguir medicamentos. “No se le conocían lujos ni favoritismos. Si tenía un cargo, era para ayudar a los demás. No había quien se fuera de su despacho con las manos vacías”, recordó.
Chaya también lamentó la ausencia de figuras políticas actuales que encarnen esos valores: “Puedo decir que soy peronista, pero hoy no tengo un referente en quien reconocerme. Los espacios están vacíos de principios y convicciones como los que él representaba”.
Aunque sus tíos no continuaron en la militancia, Daniela mantiene viva la memoria de su abuelo participando en espacios sindicales y políticos, aunque —confesó— muchas veces se aleja por las diferencias profundas con las prácticas actuales.
“Me queda el ejemplo. No me voy a correr de la baldosa que me dejaron. Olivio me enseñó la humildad, las convicciones y a no rendirme. Ese es mi compromiso”, concluyó.





