El Gobierno nacional oficializó medidas de asistencia para productores afectados por sequía, heladas, granizo y fuertes vientos. Habrá beneficios fiscales y alivio financiero.

El Gobierno nacional declaró la emergencia y desastre agropecuario en distintas regiones de Chubut, Río Negro y Mendoza debido a los graves daños provocados por fenómenos climáticos que afectaron la producción rural en esas provincias.

La medida fue oficializada este miércoles a través de varias resoluciones publicadas en el Boletín Oficial por el Ministerio de Economía, que activó beneficios fiscales y herramientas de asistencia para productores perjudicados por sequías, heladas, granizo y fuertes vientos.

En el caso de Chubut, la emergencia alcanza a todas las explotaciones ganaderas de la provincia afectadas por la sequía. El plazo regirá desde el 7 de enero de 2026 hasta el 7 de enero de 2027. Según detalló el Gobierno, la decisión amplía el período inicialmente dispuesto por las autoridades provinciales debido al impacto económico y productivo generado por la variabilidad climática.

Por su parte, Río Negro también fue incluida dentro de la declaración de emergencia agropecuaria para las explotaciones ganaderas afectadas por la sequía y los fuertes vientos. La medida tendrá vigencia desde el 3 de febrero de 2026 hasta el 3 de febrero de 2027.

En Mendoza, la situación alcanza a distintos departamentos productivos afectados por heladas y tormentas de granizo. Entre las zonas comprendidas figuran San Rafael, General Alvear, Tunuyán, Tupungato, San Martín, Maipú, Lavalle y Luján de Cuyo, entre otros distritos agrícolas de la provincia.

Las resoluciones establecen que los productores deberán tramitar certificados provinciales que acrediten los daños sufridos para acceder a los beneficios contemplados en la Ley de Emergencia Agropecuaria.

Con esa documentación, las provincias elevarán el listado de afectados ante la Comisión Nacional de Emergencias y Desastres Agropecuarios para activar los mecanismos de asistencia previstos por la normativa.

Entre los beneficios contemplados se encuentran prórrogas impositivas, alivios fiscales y medidas especiales de financiamiento que deberán ser implementadas por organismos nacionales y entidades bancarias.

Además, el Ministerio de Economía instruyó a la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca a avanzar con convenios y medidas complementarias para asistir a los productores afectados.

La declaración de emergencia se produce en un contexto complejo para el sector agropecuario, golpeado en distintas regiones del país por eventos climáticos extremos que afectan tanto la producción ganadera como agrícola.

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