Si es verdad, queremos otra independencia. Pero una verdadera: libre de toda dominación extranjera. No se trata de una proclama grandilocuente, sino de un acto de sincericidio, de movilización y de creación política. Por eso, la palabra “libertad” no puede pronunciarse de una vez y para siempre, como si fuera un mantra vacío. Hoy, la libertad real exige que el presidente de este país deje de someterse a la política económica de Estados Unidos y a las relaciones carnales con Israel.
¿Qué significa ser libres en 2025, cuando se simplifica el pensamiento y se desarticulan las relaciones sociales? Es necesario reflexionar sobre los ecos de la independencia de 1816 y cómo nos interpelan en este presente. Tal vez allí esté el verdadero contrato que debemos renovar: no sólo aquel firmado con tinta y pergamino en el acta de Tucumán, sino el tácito, el que nos compromete a contribuir con un país que sigue haciéndose y que aún debe superar sus viejas y nuevas luchas intestinas. Antes era el imperio español; hoy es el imperio norteamericano.
Que celebremos este 9 de Julio pensando cómo articular la libertad individual y la libertad colectiva para tejer la trama y contratrama de nuestra querida nación.
La foto del Pacto de Mayo de 2024, con Javier Milei y 23 gobernadores, pretendía mostrar la creación de una nueva historia, como si fuera un nuevo Día de la Independencia. Sin embargo, en apenas un año, todo cambió para peor. Corresponde que los gobernadores que acompañaron a Milei durante estos 365 días, y los legisladores venales que lo respaldaron, se disculpen ante la sociedad. No lo harán, pero al menos corresponde que sean abucheados, porque la maldad de Milei no habría llegado tan lejos sin la complicidad activa de ellos, que permitieron tanto daño al pueblo argentino.
Así llegamos a este 9 de Julio en nuestra querida Salta, con festejos mínimos y sin autoridades institucionales para presidir los actos oficiales: gobernador y vice ausentes. Hubiera correspondido que lo hiciera una autoridad del Poder Legislativo, pero terminó presidiéndolo la presidenta de la Corte de Justicia de Salta, Teresa Ovejero.
En Tucumán, apenas dos mandatarios provinciales confirmaron su presencia junto al anfitrión Osvaldo Jaldo: el catamarqueño Raúl Jalil y el jujeño Carlos Sadir. El vaciamiento del acto no fue por el ataque a las condiciones de vida de las mayorías que lleva adelante Milei, sino por la disputa por los fondos coparticipables. Los gobernadores vienen de presentar en el Senado un proyecto para restituir los Aportes del Tesoro Nacional (ATN) y otro para modificar el reparto del impuesto a los combustibles.
El gobierno no está en su mejor momento. La puja por la caja con los gobernadores tiene consecuencias en el Congreso, donde empieza a perder apoyos que antes recibía dócilmente y de forma casi automática desde algunas provincias. La estable mala situación económica y el creciente desgaste político empujan a varios exaliados a subir el precio de sus apoyos.
La aprobación en Diputados de la actualización de las jubilaciones, la prórroga de la moratoria previsional y la declaración de emergencia en discapacidad son síntomas claros del rechazo a la política de los hermanos Milei. Esta rebeldía legislativa sumó otro golpe esta semana, cuando un plenario de comisiones de Diputados dio dictamen al proyecto que declara la emergencia en el Hospital Garrahan, lo que obligaría al Gobierno a aumentar recursos y salarios.
Al alejamiento, por ahora, de los gobernadores y las derrotas en el Congreso, se suman las importantes protestas de los últimos días por parte de trabajadores despedidos, atacados o amenazados, como los del INTI y Vialidad, entre otros.
Otro dato grave para Caputo y Milei fue la filtración, la semana pasada, de un informe interno del JP Morgan que sugería desarmar posiciones y salir de la bicicleta financiera del ministro de Economía.
El contraste entre el vacío que lo esperaba a Milei este 9 de Julio en Tucumán y la casi veintena de gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo hace un año ilustra, junto a las protestas en las calles de diversos sectores, que los tiempos de este gobierno ya no son los mismos. Y que han cambiado, inevitablemente, para peor.






