Un análisis difundido en redes sociales advierte que el actual modelo económico profundiza la caída del empleo y debilita la industria, mientras el crecimiento se concentra en sectores primarios como el agro, la energía y la minería.

En medio de la discusión sobre el rumbo económico del país, un análisis publicado en redes sociales sostiene que la Argentina atraviesa un escenario similar al de una “economía de guerra”, en el que los principales perjudicados son los trabajadores y las pequeñas empresas.
El planteo advierte que el país está atrapado en un círculo de estanflación y creciente tensión social, donde el crecimiento de la economía no se traduce en mejoras para el empleo ni para el entramado productivo local.
Según datos citados de la Fundación de Investigaciones para el Desarrollo (FIDE), durante 2025 la economía argentina habría registrado un crecimiento del 4,4 %, mientras que el empleo cayó un 0,5 %, una combinación poco habitual en la historia económica reciente del país.
El análisis atribuye esta situación al modelo económico impulsado por el gobierno del presidente Javier Milei, que combina ancla salarial, ajuste fiscal, apertura comercial y atraso cambiario. De acuerdo con esa lectura, este esquema impacta de manera directa en el consumo interno y en la actividad industrial, particularmente en aquellos sectores que dependen del mercado local.
Al mismo tiempo, se señala que el crecimiento económico actual se concentra en sectores primarios, como hidrocarburos, energía, agro y minería, mientras otras actividades productivas muestran señales de debilitamiento.
El documento también advierte que el escenario podría agravarse ante un contexto internacional atravesado por conflictos bélicos y tensiones geopolíticas, factores que suelen generar aumentos en los costos de la energía, alteraciones en los precios de los alimentos y mayor volatilidad financiera.
En ese marco, una economía con industria debilitada, empleo en retroceso y fuerte dependencia de exportaciones primarias queda más expuesta a los shocks externos.
La conclusión del análisis recurre a una metáfora contundente: mientras el mundo se prepara para posibles escenarios de guerra, la economía argentina ya funciona como si estuviera en uno. Y en esa batalla silenciosa, advierte, quienes siempre terminan perdiendo son los trabajadores y las pequeñas empresas.





