En la mañana de este miércoles, familiares de personas con discapacidad se manifestaron en las afueras de la Legislatura provincial para visibilizar la crítica situación que atraviesa el sector, marcada por dificultades económicas, problemas en la cobertura de salud y la falta de respuestas estatales.

Fernanda, madre de dos hijos con trastorno del espectro autista, expresó que el reclamo no solo involucra a los prestadores, sino a todas las familias que conviven con la discapacidad. “Esto nos afecta a todos: padres, hijos y a todo el entorno familiar. No es solo una cuestión emocional, sino también económica”, señaló.
En su testimonio, detalló que su hija mayor, de 23 años, tiene un nivel de desarrollo equivalente al de una niña pequeña, lo que implica cuidados permanentes. “Usa pañales, no habla, y requiere atención constante. Los gastos en terapias y tratamientos son muy altos y difíciles de sostener”, explicó.
En cuanto a la cobertura de salud, indicó que, si bien cuenta con obra social, las prestaciones no son completas. “Hay cosas que cubren al 70%, otras al 100%, pero siempre con complicaciones y vaivenes”, sostuvo.
Fernanda también remarcó que muchas familias no pueden sumarse a las protestas debido a sus condiciones laborales y económicas. “Hay gente que si no trabaja, no come. O tiene que elegir entre manifestarse o cuidar y asistir a sus hijos”, afirmó.
Respecto al rol del Estado, cuestionó la falta de sensibilidad frente a la problemática. “Se percibe una gran falta de empatía. Es un sector que ya sufre mucho y necesita acompañamiento, no más dificultades”, expresó.
Además, advirtió que nadie está exento de atravesar una situación de discapacidad en su entorno. “Pensar que esto no nos puede pasar es un error. A cualquiera le puede tocar y ahí se entiende realmente lo que implica”, reflexionó.
Finalmente, hizo un llamado a la sociedad a involucrarse y acompañar el reclamo: “Hay que seguir luchando, no bajar los brazos. Ojalá más gente pueda apoyar, porque esto es una causa que nos atraviesa a todos”.
La manifestación reunió a padres, profesionales de la salud y trabajadores del sector, aunque con una convocatoria menor a la esperada, en un contexto donde la crisis económica también condiciona la participación en este tipo de reclamos.





