A LA BUSQUEDA DE SOLUCIONES PARTICIPADAS A LA VIOLENCIA ESCOLAR

Las multiplicadas amenazas atribuidas a jóvenes en algunos Colegios del Nivel Secundario en Salta y en otras provincias incluyendo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, preocupan profundamente a los ciudadanos.

Estos acontecimientos preocupan también por su espontaneidad y su reproducción en diferentes puntos del territorio nacional.

UN DIAGNOSTICO

Sin embargo, la caracterización de estas amenazas como delitos intimidatorios que atentan contra el normal funcionamiento y desempeño de la Unidad Escolar, dirigido a la posible pérdida de vidas de los alumnos u otros sectores componentes de la Comunidad Educativa, nos parece parcial, sesgada e insuficiente.

En realidad, estos hechos -dada su extrema gravedad-, merecen ser tratados por diferentes áreas profesionales, por institucionales interdisciplinarias con sus respectivas competencias, más allá de las respuestas de orden policial o judicial.

El FOCIS quiere expresar su preocupación por posiciones centradas en encuadrar estos actos dentro del derecho punitorio ignorando que detrás de cada amenaza hay diversos mensajes que requieren ser tratados y analizados. Sin olvidar la negativa influencia que, incluso en el ámbito escolar, ejerce el lenguaje violento que tiende a primar en las altas esferas de la escena mundial y nacional.

Propugnamos debates y medidas que rescaten los valores de la Paz y de la Educación en y para la Paz. Hace falta poner en cuestión los discursos del odio, las guerras, la negación de los Derechos Humanos.

Nos preocupa que las ligeras, poco prudentes y amenazantes declaraciones de algunos funcionarios sean motivos de otras reacciones que agudicen y magnifiquen el problema.

Nos parece más atinado tener por cierto que el malestar de los jóvenes y los hechos de violencia cuando estos se concretan han de interpretarse (también) como mensajes implícitos a través de los cuales las nuevas generaciones están diciendo a los adultos (dentro y fuera del sistema educativo) «necesito ayuda para Reconstruir mi integridad. Para ser incluido en la Vida y sus oportunidades. Para recuperar mi familia. Para reconocer y no reincidir en mis excesos. Para no ser objeto de represión”.

Todo parece indicar que crece el clamor juvenil para que se detenga la violencia que se propaga en casi todos los ámbitos del quehacer cultural, económico, deportivo y, desde luego, político. Para que se implemente otro modelo educativo que sirva para la vida.

Nos preocupa que todos estos y otros mensajes se omitan, oculten y no se visibilicen. Que por omisión, ignorancia, desidia, incompetencia, ligereza o persecución de intereses personales o de sector; los que mandan opten elegir el camino corto, equivocado y escarmentador.

PROPUESTAS

Al respecto, el Foro de Observación de la Calidad Institucional de Salta – FOCIS, quiere animar las autoridades a abordar la emergencia apelando a la mejor calidad humana en términos de inteligencia interdisciplinaria para abordar el problema con elevado criterio, sabiduría, sentido común, equilibrio y mesura. A revisar la normativa que ha venido dictando y que muestran un divorcio entre lo que se firma en la sede ministerial (Resoluciones ME 012/2022, 020/26, 115/26) y lo que sucede luego en las escuelas y en las aulas; normas que están siendo sobrepasadas por la nueva modalidad de violencia traducida en ataques a la institución escolar.

Reclamamos voluntad política para asignar los Recursos Humanos especializados y dotar al sistema educativo de los recursos materiales necesarios llevar a la práctica los planes de mejoramiento del sistema educativo y de capacitación para el trabajo.
Demandamos una Ley provincial que dé forma y recursos para un Plan de Educación en Paz, para la Paz y por la Paz en los cuatro Niveles y Modalidades de la Educación Formal y No Formal.

Hacen falta medidas que promuevan la organización democrática de los diferentes sectores componentes de la Comunidad Educativa en los estamentos que constituyen la Educación Pública, Estatal y Privada y darles la imprescindible participación.
Precisamos definiciones que consideren a la organización del Estudiantado como un componente esencial para la participación inclusiva de los chicos en la vida institucional, desarrollo y crecimiento de la Escuela organizada y democrática.

En resumen: Proponemos buscar entre todos los actores del proceso educativo -rehuyendo tentaciones autoritarias- respuestas cabales a las preguntas ¿POR QUÉ AMENAZAN LOS JÓVENES? ¿POR QUÉ CUNDE EL MALESTAR?

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