Mandatarios provinciales, incluso aliados, expresan reparos al proyecto del Gobierno nacional. El oficialismo enfrenta un escenario incierto en el Congreso.

Política | 27 de abril de 2026 – La reforma electoral impulsada por el presidente Javier Milei comienza a encontrar resistencias clave en el escenario político. A las dudas dentro de las fuerzas partidarias se suman ahora los cuestionamientos de varios gobernadores, lo que pone en jaque la iniciativa oficial de eliminar las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
El proyecto, que deberá ser debatido en el Congreso, depende en gran medida del respaldo de provincias que utilizan este sistema en sus elecciones locales, como Buenos Aires, Santa Fe, Mendoza, Chaco, Entre Ríos, Catamarca y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Sin embargo, incluso algunos mandatarios considerados aliados del Gobierno comenzaron a tomar distancia.
Uno de los más críticos fue el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, quien advirtió que la iniciativa podría responder a intereses del oficialismo. “Se intenta hacer un traje a medida en materia electoral”, sostuvo, al tiempo que defendió las PASO como una herramienta de participación y ordenamiento interno de los partidos.
En una línea más cauta, el mandatario de Catamarca, Raúl Jalil, evitó definiciones contundentes pero planteó la necesidad de abrir el debate. “Hay que ver si conviene o no”, expresó, dejando abierta la discusión.
El escenario también genera incertidumbre en otros distritos clave como Santa Fe y Córdoba. El gobernador santafesino, Maximiliano Pullaro, lidera una coalición donde distintos sectores ya manifestaron su rechazo a eliminar las primarias. En tanto, el cordobés Martín Llaryora optó por una postura más moderada y dio libertad de acción a sus legisladores.
En paralelo, desde la Unión Cívica Radical surgió una propuesta alternativa para transformar las PASO en un sistema no obligatorio, lo que refleja la intención de reformar el mecanismo sin eliminarlo completamente.
Mientras tanto, el ministro del Interior, Diego Santilli, intensifica las gestiones políticas en busca de respaldo para el proyecto. El funcionario prepara una nueva ronda de reuniones con gobernadores para intentar asegurar los votos necesarios.
Pese a las resistencias, en la Casa Rosada confían en el apoyo de algunos aliados estratégicos como Alfredo Cornejo, Rogelio Frigerio y Leandro Zdero, con quienes el oficialismo mantiene acuerdos políticos en sus provincias.
En este contexto, la discusión sobre el futuro de las PASO no solo expone tensiones dentro del sistema político, sino que también anticipa el reacomodamiento de alianzas de cara a las elecciones de 2027, donde tanto el Gobierno nacional como los líderes provinciales buscarán consolidar su poder en las urnas.





