La diputada por Rosario de Lerma, Griselda Galleguillo, defendió en El Cronista de Salta su proyecto para eliminar una de las cámaras legislativas provinciales, con el objetivo de reducir gastos y devolver calidad al debate político. Además, criticó la falta de transparencia y apuntó contra la «casta» que, según ella, busca bloquear su avance político.
La diputada Griselda Galleguillo explicó los fundamentos de su ambicioso proyecto para instaurar la unicameralidad en la Legislatura salteña. «Una sola cámara compuesta por 23 legisladores, uno por cada departamento, bastaría para agilizar el trabajo legislativo y achicar el gasto público», afirmó con firmeza.
Galleguillo, quien representa al Departamento de Rosario de Lerma y se identifica con las ideas liberales, criticó duramente la actual estructura bicameral. «Hoy tenemos 60 diputados y 23 senadores. Los proyectos van y vienen entre cámaras, se pierde tiempo valioso y se dilapidan recursos en sueldos, choferes, empleados fantasmas y ñoquis. Muchos legisladores ni siquiera presentan proyectos ni asisten a las sesiones», denunció.
La diputada destacó que la mayoría de las provincias argentinas ya adoptaron la unicameralidad y señaló que en Salta es necesario avanzar en esa dirección. Aunque admitió que el proyecto enfrenta resistencias, se mostró decidida: «Mi intención es abrir el debate, aunque soy monobloque y dependo de la voluntad de la mayoría para que se apruebe. Si no se logra ahora, será un antecedente para el futuro».
Galleguillo no esquivó críticas a la falta de transparencia en el poder legislativo y en el ejecutivo provincial. «Nadie sabe cuántos empleados hay en cada despacho, cuántos ñoquis tiene cada legislador. Es inconcebible que sigamos en esta opacidad», sostuvo, y también defendió su propuesta de recortar sueldos políticos: «Es hora de que los ajustes no siempre caigan sobre los jubilados o los ciudadanos comunes. Hay que empezar por la política».
Consultada sobre su futuro político, fue clara: «Va a depender de la gente. Si creen que no estuve a la altura, me retiraré con la frente en alto. Pero si me piden que sea intendenta, asumiré esa responsabilidad. Mi vida está 100% dedicada a la política, sin vida personal, sin familia, casada simbólicamente con la gente».
Finalmente, lanzó una frase que resonará en la campaña: «La casta de Rosario de Lerma tiene miedo», en referencia al armado político que, según denunció, busca frenar su crecimiento dentro del departamento. «Están todos juntos, ex intendentes, actuales y la estructura del municipio, pero no me van a detener», desafió.





