El gremio rechazó una oferta salarial del 1%, a la que calificó de “burla”, y advirtió que no descarta medidas de fuerza si no hay una mejora en la próxima audiencia.

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) declaró este martes el estado de alerta a nivel nacional luego de que fracasara la reunión paritaria con las cámaras empresarias del transporte. La negociación salarial terminó sin acuerdo y dejó abierto el escenario de un posible paro de colectivos en todo el país.

El conflicto se desató tras la propuesta presentada por las cámaras transportistas —AAETA, CEAP, CETUBA, CTPBA y CEUTUPBA— que ofrecieron un incremento salarial del 1%, porcentaje que fue rechazado de plano por el gremio que conduce Roberto Fernández. Desde la UTA consideraron la oferta una “burla” y advirtieron que los trabajadores no están dispuestos a seguir siendo “rehenes” de la disputa entre las empresas y el Estado por los subsidios.

Desde el sector empresario, en tanto, sostienen que la crítica situación financiera del transporte impide realizar una mejora salarial mayor. Argumentan que el atraso en la actualización del boleto y las demoras en el pago de los subsidios estatales generan un “estrangulamiento financiero” que pone en riesgo la continuidad del servicio. Según estimaciones del sector, alrededor del 40% de las empresas se encontraría en una situación económica delicada, al borde de la quiebra.

“Como todos los años, si los Estados responsables de las jurisdicciones no incrementan los subsidios, los empresarios no contamos con el dinero para pagar los salarios”, afirmó Adrián Noriega, vocero de la Cámara Empresaria del Autotransporte de Pasajeros.

Actualmente, el salario básico de un chofer de colectivos ronda los $1.370.000, aunque el ingreso final se compone de adicionales y otros conceptos. Desde la UTA remarcaron que no aceptarán demoras en los pagos ni condiciones que impliquen una mayor precarización laboral.

Tras el fracaso del encuentro, las partes acordaron pasar a un cuarto intermedio y fijaron una nueva audiencia virtual para el próximo martes 20 de enero a las 14. El gremio solicitó además la presencia del secretario de Trabajo, Julio Cordero, con el objetivo de destrabar el conflicto.

Mientras tanto, el estado de alerta se mantiene vigente y el sistema de transporte público queda nuevamente bajo la amenaza de una medida de fuerza que podría impactar en millones de usuarios en todo el país.

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