Estas declaraciones se producen en un contexto marcado por el debate sobre la situación económica y social del país y el impacto de las políticas implementadas por el Gobierno, particularmente sobre la clase media y los sectores de menores ingresos. En este escenario, el respaldo de Macri y del PRO a la gestión de Milei reafirma la decisión política del espacio de acompañar el rumbo económico y las reformas impulsadas por el oficialismo.
El propio Macri sostuvo que es necesario “ganar, sacar las leyes que se necesitan para transformar” el país y “lograr poner al Estado al servicio de la gente y no de políticos corruptos”.
La discusión, entonces, no se limita al equilibrio de las cuentas públicas o a la reducción del déficit. También plantea interrogantes centrales: qué costos sociales tienen las reformas, sobre qué sectores recaen y qué modelo de Estado y de sociedad se busca construir a partir de ellas.






