José «Pepe» Mujica fue un guerrillero que abrazó la paz, un presidente que vivió como campesino y un filósofo que desafió al consumismo. Su muerte el 13 de mayo de 2025 marca el fin de una era, pero su legado perdura en Uruguay y el mundo. Como expresó el presidente Yamandú Orsi: «Te vamos a extrañar mucho, viejo querido. Gracias por tu profundo amor por tu pueblo». Pepe Mujica no solo cambió la historia de Uruguay; nos enseñó que la verdadera riqueza está en vivir con propósito y humildad.
José Alberto «Pepe» Mujica Cordano (Montevideo, 20 de mayo de 1935 – 13 de mayo de 2025) falleció a los 89 años tras una valiente lucha contra el cáncer de esófago, dejando un legado imborrable en Uruguay y el mundo. Exguerrillero, político, agricultor y filósofo, Mujica fue presidente de Uruguay (2010-2015) y un símbolo global de austeridad, humildad y compromiso con la justicia social. Su vida, marcada por la lucha, la prisión y un liderazgo singular, inspira a generaciones. A continuación, recorremos su trayectoria y el impacto de su obra, con especial énfasis en su legado tras su reciente partida.
Infancia y Juventud: Raíces Humildes
Nacido en el barrio rural de Paso de la Arena, Montevideo, Mujica creció en una familia de ascendencia vasca e italiana. Su padre, Demetrio, un agricultor que enfrentó la quiebra, murió cuando Pepe tenía cinco años, dejando a su madre, Lucy Cordano, a cargo de la familia mediante el cultivo de flores. Esta infancia de trabajo y modestia forjó su conexión con la tierra y su visión de la vida. Aunque no completó sus estudios en el Instituto Alfredo Vásquez Acevedo, su interés por el ciclismo y la política emergió temprano, influenciado por su tío materno, Ángel Cordano, un militante del Partido Nacional.
De la Militancia a la Guerrilla: Los Años Tupamaros
En los años 50, Mujica militó en el Partido Nacional, llegando a ser secretario general de su juventud. Sin embargo, la crisis económica y social de Uruguay en los 60 lo llevó a radicalizarse. Inspirado por la Revolución Cubana, se unió al Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros (MLN-T), una guerrilla urbana de izquierda. Participó en acciones como la toma de Pando en 1969, pero su activismo tuvo un alto costo: fue baleado seis veces en 1970 y capturado cuatro veces. Durante la dictadura cívico-militar (1973-1985), pasó casi 15 años preso, incluyendo 11 en aislamiento y condiciones inhumanas. Estas experiencias, marcadas por torturas y privaciones, moldearon su resiliencia y filosofía de vida, aprendiendo a «hablar con el que llevaba adentro» para no enloquecer.
Transición a la Democracia y Ascenso Político
Liberado en 1985 tras la amnistía que marcó el retorno de la democracia, Mujica canalizó su lucha en la política electoral. Fundó el Movimiento de Participación Popular (MPP) dentro del Frente Amplio, una coalición de izquierda. En 1994 fue elegido diputado por Montevideo, en 1999 senador, y entre 2005 y 2008 sirvió como ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca bajo el gobierno de Tabaré Vázquez. Su carisma, discursos directos y estilo de vida austero lo convirtieron en una figura popular, a pesar de su inicial incomodidad en el Parlamento, donde se sentía «como un florero».
Presidencia (2010-2015): Un Líder Global
En 2009, Mujica ganó las elecciones presidenciales como candidato del Frente Amplio, asumiendo el cargo el 1 de marzo de 2010. Su presidencia, juramentada por su esposa, la senadora y exguerrillera Lucía Topolansky, marcó un hito por su enfoque progresista y su estilo personal. Rechazó vivir en la residencia presidencial, optando por su modesta chacra en las afueras de Montevideo, y donó cerca del 90% de su salario (unos 12,000 dólares mensuales) a causas sociales. Conducía un Volkswagen Escarabajo de 1987, consolidando su imagen como «el presidente más humilde del mundo».
Reformas Progresistas
El gobierno de Mujica implementó reformas pioneras que resonaron globalmente:
- Legalización de la Marihuana (2013): Uruguay se convirtió en el primer país en legalizar la producción, venta y consumo de cannabis bajo regulación estatal, con el objetivo de combatir el narcotráfico. Esta medida, aunque controversial, fue elogiada por publicaciones como Time y Monocle.
- Matrimonio Igualitario (2013): Uruguay fue uno de los primeros países latinoamericanos en aprobar el matrimonio entre personas del mismo sexo, reforzando su compromiso con los derechos humanos.
- Despenalización del Aborto (2012): Se permitió la interrupción del embarazo hasta la semana 12, consolidando a Uruguay como líder en derechos reproductivos en la región.
- Reducción de la Pobreza: Gracias a políticas sociales y un crecimiento económico sostenido, la pobreza rural disminuyó significativamente, y Uruguay alcanzó uno de los índices de desigualdad más bajos de América Latina (0.342, según la CEPAL).
Discurso Global y Austeridad
Mujica cautivó al mundo con discursos como el pronunciado en la Asamblea General de la ONU en 2013, donde criticó el consumismo y abogó por un desarrollo humano sostenible. Su estilo de vida, coherente con su prédica anticonsumista, lo convirtió en un ícono ético. «No vivo para que mi presencia se note, sino para que mi ausencia se sienta», decía, encapsulando su filosofía estoica.
Vida tras la Presidencia y Lucha contra el Cáncer
Tras dejar la presidencia en 2015, Mujica fue reelegido senador (2015-2020 y 2020-2025), pero renunció en 2020 debido a la pandemia de COVID-19 y su edad avanzada. Se dedicó a la militancia en el MPP y a trabajar en su chacra, siempre junto a Lucía Topolansky, su compañera desde los años 70 y esposa desde 2005. En abril de 2024, anunció que padecía un tumor en el esófago. En enero de 2025, comunicó que el cáncer se había extendido al hígado y que no se sometería a más tratamientos, expresando: «Ya terminó mi ciclo. Sinceramente, me estoy muriendo. Y el guerrero tiene derecho a su descanso». Falleció el 13 de mayo de 2025 en su chacra, rodeado de su familia y su perra Manuela, con el deseo de ser sepultado bajo un sequoia en su terreno.
Legado: Un Faro de la Izquierda Latinoamericana
El legado de Mujica trasciende Uruguay. Su vida, desde la guerrilla hasta la presidencia, refleja una evolución hacia el diálogo y la democracia sin renunciar a los ideales de justicia social. Películas como El Pepe, una vida suprema (2018) de Emir Kusturica y La noche de 12 años (2018) de Álvaro Brechner inmortalizan su historia, mientras que libros como En sus palabras recopilan su pensamiento.
Impacto Político
Mujica consolidó al Frente Amplio como fuerza política y respaldó a Yamandú Orsi, quien ganó la presidencia en 2024, asegurando la continuidad de su visión progresista. Su capacidad para articular lo rural y lo urbano, como señaló Orsi, fortaleció la cohesión social en Uruguay.
Influencia Global
Reconocido por líderes como Barack Obama y Lula da Silva, Mujica es un referente de la izquierda latinoamericana por su defensa de la soberanía, la integración regional y la sostenibilidad. Su mensaje anticonsumista y su coherencia entre discurso y acción inspiran movimientos sociales y políticos en todo el mundo.
Filosofía de Vida
Como él mismo decía, «el legado es haber vivido al mango, con aciertos y errores». Su estoicismo, su amor por la naturaleza y su compromiso con la sobriedad dejaron frases imborrables: «La vida es hermosa, pero se desgasta». Mujica no buscó riqueza ni poder, sino vivir como la mayoría, un principio que resonará por generaciones.





