El intendente de Añelo pidió que quienes lleguen a Neuquén en busca de trabajo lo hagan con empleo asegurado y sin trasladar a sus familias. La localidad registra una fuerte presión sobre escuelas y hospitales debido al crecimiento poblacional impulsado por Vaca Muerta.

El extraordinario crecimiento de Vaca Muerta continúa generando oportunidades laborales y atrayendo trabajadores de distintas provincias, pero también comienza a exponer las limitaciones de la infraestructura en las localidades que concentran la actividad petrolera.
El intendente de Añelo, Fernando Banderet, advirtió que el fuerte flujo migratorio proveniente principalmente de Salta y Tucumán provocó una saturación de los servicios educativos y sanitarios de la ciudad, considerada el principal centro operativo del yacimiento hidrocarburífero más importante del país.
«El que quiera venir a buscar una oportunidad laboral será bienvenido, pero que venga con algo seguro», sostuvo el jefe comunal, quien además recomendó que los trabajadores no se trasladen inicialmente junto a sus familias para evitar mayores dificultades habitacionales y sociales.
Según precisó, durante 2024 llegaron a Añelo más de 1.400 personas, mientras que en 2025 la cifra ascendió a 1.700. En lo que va de 2026 ya se contabilizaron 546 nuevos residentes, a los que se suma un porcentaje importante de personas que aún no realizaron el cambio de domicilio.
Banderet explicó que este crecimiento acelerado generó una fuerte demanda sobre las escuelas locales y el sistema de salud, obligando al municipio y al gobierno provincial a implementar medidas para responder a la situación.
El fenómeno ocurre en medio del auge productivo de Vaca Muerta. Neuquén alcanzó recientemente niveles récord de extracción de petróleo y gas, mientras que YPF estima que el sector requerirá alrededor de 40.000 nuevos puestos de trabajo hacia 2030.
A pesar de ese crecimiento, Añelo aún enfrenta déficits estructurales. Recién este año comenzó a extenderse la red de gas domiciliaria en sectores de la localidad, una paradoja para una ciudad ubicada en el corazón de uno de los mayores reservorios de gas no convencional del mundo.
Mientras el Gobierno nacional apuesta a que la energía y la minería impulsen el crecimiento económico de las próximas décadas, los municipios vinculados a estos desarrollos reclaman mayores inversiones en infraestructura, viviendas, educación y salud para acompañar una expansión que avanza más rápido que la capacidad de respuesta del Estado.





