El crecimiento del cibercrimen encendió las alarmas en Argentina y en toda la región. Un informe internacional reveló que durante 2025 el país sufrió más de 5.700 millones de intentos de ciberataques, en un escenario marcado por el uso de inteligencia artificial, automatización y nuevas estrategias delictivas cada vez más sofisticadas.

El dato surge del Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas 2026 elaborado por Fortinet a través de su laboratorio de inteligencia FortiGuard Labs, que analizó el comportamiento del cibercrimen durante el último año a partir de telemetría global y patrones de ataques detectados en distintos países.

Según el estudio, en Argentina se registraron además más de 2.000 millones de escaneos activos realizados por organizaciones criminales digitales en busca de vulnerabilidades para explotar. A nivel regional, Latinoamérica acumuló 843.300 millones de intentos de ataques, con Brasil, México y Colombia entre los países más afectados.

El informe advierte que el delito informático dejó de funcionar mediante ataques aislados y evolucionó hacia estructuras organizadas que operan como verdaderas empresas tecnológicas clandestinas. Los ciberdelincuentes utilizan inteligencia artificial para automatizar tareas, detectar fallas de seguridad y ejecutar ataques con mayor precisión y velocidad.

“El cibercrimen se ha convertido en una de las amenazas más persistentes y costosas a nivel global”, afirmó Derek Manky. El especialista explicó que los actores maliciosos están utilizando herramientas impulsadas por IA para perfeccionar ataques complejos y reducir drásticamente los tiempos de explotación de vulnerabilidades.

Uno de los datos más preocupantes del reporte señala que el tiempo promedio para explotar fallas críticas cayó a entre 24 y 48 horas, cuando anteriormente demoraba varios días. Esto significa que empresas, organismos y usuarios tienen cada vez menos margen para reaccionar ante amenazas recién descubiertas.

El ransomware —secuestro de información mediante programas maliciosos— también mostró un crecimiento explosivo. Durante 2025 se detectaron 7.831 víctimas confirmadas a nivel mundial, casi cinco veces más que el año anterior. Los sectores más golpeados fueron la industria manufacturera, los servicios financieros y el comercio.

El informe además remarca que el robo de identidades y credenciales continúa siendo una de las principales puertas de entrada para los ataques. En entornos digitales y servicios en la nube, gran parte de los incidentes se originaron por contraseñas filtradas, robadas o mal administradas.

Otra de las transformaciones detectadas es el crecimiento de herramientas criminales “listas para usar”, comercializadas en la dark web mediante sistemas similares a servicios empresariales. Entre ellas aparecen programas basados en inteligencia artificial capaces de automatizar ataques, generar rutas de infiltración y realizar pruebas de vulnerabilidad de manera autónoma.

Los especialistas advierten que el nuevo escenario obliga tanto a empresas como a organismos públicos a fortalecer sus sistemas de protección digital y adoptar estrategias de defensa apoyadas también en inteligencia artificial, ante un fenómeno que evoluciona a una velocidad cada vez mayor.

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