
Desde Salta, la organización política cuestionó con dureza la acción del gobierno norteamericano y advirtió sobre una amenaza a la paz regional y a la soberanía de los pueblos latinoamericanos.
El Movimiento de Recuperación Justicialista (MRJ) expresó un enérgico repudio a la operación militar llevada adelante por el Gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela, ocurrida el 3 de enero de 2026, al considerar que se trata de un acto violatorio del derecho internacional y de la Carta de las Naciones Unidas.

A través de un documento fechado el 4 de enero en la ciudad de Salta, la organización sostuvo que la acción militar vulnera los artículos 1 y 2 de la Carta de la ONU, que consagran el respeto a la soberanía, la igualdad jurídica entre los Estados y la prohibición del uso de la fuerza en las relaciones internacionales.
Desde el espacio justicialista advirtieron que este tipo de intervenciones representan una amenaza directa a la paz y la estabilidad de América Latina y el Caribe, región que —recordaron— fue declarada territorio de paz por la CELAC en años recientes. En ese sentido, señalaron que la escalada de tensiones contradice los consensos regionales alcanzados en materia de convivencia y cooperación entre los pueblos.
En el comunicado, el MRJ también cuestionó el uso de la doctrina Monroe como argumento político y geoestratégico, al sostener que su invocación busca legitimar el saqueo de los recursos naturales, desconociendo la soberanía de los Estados y los tratados internacionales vigentes.
“El respeto al principio de la igualdad de derechos, el no intervencionismo y la libre determinación de los pueblos deben ser pilares innegociables de las relaciones internacionales”, remarcaron desde el movimiento, al tiempo que llamaron a los pueblos de América Latina a ponerse de pie en defensa de estos principios frente a cualquier intento de vulnerarlos.
El pronunciamiento concluye con un mensaje de unidad latinoamericana, en el que el MRJ convoca a fortalecer los lazos de confraternidad regional y ratifica su compromiso con la defensa de la soberanía y la paz en el continente, bajo la consigna: “Por la unidad de los pueblos latinoamericanos”.





