El exasesor de Raúl Alfonsín cuestionó la posible implementación de la ley de lemas en Salta, advirtió sobre una degradación institucional y sostuvo que se están vulnerando principios básicos del sistema republicano.

El exasesor del Ministerio de Trabajo durante la presidencia de Raúl Alfonsín, Luis García Vidal, expresó su preocupación por el rumbo institucional de Salta y cuestionó los intentos de modificar las reglas electorales en la provincia. En su paso por el programa El Cronista Salta, donde reivindicó el pensamiento alfonsinista y advirtió sobre los riesgos de avanzar con mecanismos que, a su entender, debilitan la democracia y favorecen la concentración de poder.
Al recordar la reforma constitucional de 1994, García Vidal destacó una de las principales convicciones del expresidente radical: el fortalecimiento de los partidos políticos como pilares de la vida democrática.
“Alfonsín decía que la democracia se sostiene con los partidos políticos”, recordó, al tiempo que cuestionó las modificaciones electorales que terminan desdibujando la representación ciudadana y generando confusión sobre quiénes son realmente los candidatos elegidos por la sociedad.
Para el dirigente, la discusión sobre una eventual ley de lemas no es un debate técnico ni administrativo, sino una cuestión profundamente institucional. Consideró que este tipo de herramientas terminan alterando la voluntad popular y pueden entrar en conflicto con principios republicanos básicos.
En ese marco, sostuvo que existen antecedentes judiciales en distintas provincias donde la Corte Suprema intervino para frenar situaciones que afectaban la alternancia y el equilibrio de poderes, y planteó que Salta no debería quedar al margen de ese análisis.
García Vidal también vinculó la situación actual con una larga tradición política provincial caracterizada, según su visión, por la concentración de poder. Mencionó los gobiernos de Juan Carlos Romero, Juan Manuel Urtubey y Gustavo Sáenz como parte de una continuidad política que, a su entender, ha impulsado reformas destinadas a fortalecer a los oficialismos.
“Esta ley está violentando principios republicanos”, afirmó durante la entrevista.
Otro de los puntos que cuestionó fue el funcionamiento de la Justicia provincial. Según expresó, una de las preocupaciones centrales del poder político es mantener influencia sobre los organismos encargados de controlar la constitucionalidad de las decisiones gubernamentales.
Por eso consideró que cualquier impugnación a una eventual reforma electoral requerirá no solo fundamentos jurídicos, sino también una fuerte decisión política de quienes estén dispuestos a enfrentar al oficialismo.
Consultado sobre la posibilidad de recurrir a mecanismos extraordinarios como el per saltum, explicó que se trata de una herramienta excepcional que debería ser impulsada por los partidos políticos. Sin embargo, reconoció que el escenario partidario actual presenta dificultades para construir una oposición sólida.
“Hay que ser valientes”, resumió.
García Vidal sostuvo que la discusión excede la coyuntura electoral y se relaciona directamente con la calidad institucional de la provincia. Para el exfuncionario alfonsinista, el desafío es preservar un sistema democrático donde las reglas no sean modificadas en función de las necesidades del poder de turno, sino en beneficio de la representación y la participación ciudadana.




