Juan Manuel Urtubey confirmó su precandidatura al Senado de la Nación por Salta.
En diálogo con los medios, aseguró que su regreso responde a “una responsabilidad ética” y apuntó contra el gobierno de Javier Milei por llevar adelante un modelo “excluyente” que, según dijo, sólo puede sostenerse “con pérdida de libertades”.
“El momento es inevitable. Si los que tenemos representatividad no defendemos los derechos fundamentales, no podemos llamarnos dirigentes”, afirmó. Y agregó: “Antes de cualquier proyecto alternativo, hay que detener la motosierra”.
Llamó a construir un frente opositor con “candidatos competitivos, no testimoniales”. Sostuvo que “para ganar una elección hay que ir con los candidatos más competitivos” y se mostró dispuesto a bajarse si aparece alguien mejor posicionado. “Hoy no hay”, dijo.
Criticó a la dirigencia “cuentapropista”, habló de un peronismo que “carece de volumen y musculatura” y señaló que “no hay que buscar el apoyo de Cristina, hay que apoyar a Cristina”. También rechazó la idea de unidad como simple aglutinamiento: “Unirse no es amontonarse contra alguien, es unirse a favor de la gente”.
Consultado sobre el avance libertario, dijo que Milei “está poniendo en jaque la democracia” y que “el federalismo está siendo destruido”. “Si eliminás recursos a las provincias, estás vaciando la presencia del Estado”, denunció.
En relación con el rol de Salta, se mostró optimista: “Puede ganar una banca si hacemos bien las cosas. Pero si llevamos candidatos sin competitividad, somos funcionales al gobierno”.
Urtubey expresó también que la representación electoral debe incluir a sectores como el feminismo y el sindicalismo, y abogó por “una unidad con objetivos comunes”, como la defensa de los derechos sociales. “Ellos creen que la justicia social es un pecado capital. Nosotros creemos en la equidad y la solidaridad. Por eso estamos obligados a unirnos frente a lo esencial”.

Finalmente, opinó sobre la denuncia penal contra un concejal libertario: “Detrás de la cáscara de nuevos valores, aparece una brutal hipocresía”, y subrayó que “la Justicia, tal como funciona hoy, es parte del mecanismo de dominación. Necesita una reforma seria y sin miedo”.





