El candidato a convencional constituyente por el Partido de la Victoria, Marcelo Segura, pasó por El Cronista Salta y remarcó la importancia de una reforma profunda que incluya audiencias públicas vinculantes, órganos de control independientes y un rol activo del Estado en políticas públicas para los próximos 30 años.


El dirigente político Marcelo Segura —candidato a convencional constituyente por el Partido de la Victoria— analizó el contexto político previo a las elecciones y compartió sus propuestas de reforma para la Carta Orgánica Municipal. “No se trata de una tarea menor: lo que definamos ahora va a impactar en las políticas públicas del municipio por las próximas tres décadas”, afirmó.

Segura señaló que uno de los principales desafíos fue explicar a la ciudadanía la función de los convencionales, en un clima de confusión generado por la superposición de elecciones y alianzas poco claras. “Hay una gran desinformación. Mucha gente no sabe si vota a Milei o a una copia de él. Por eso, creemos que habrá un voto silencioso que puede inclinar la balanza a favor del Partido de la Victoria”, opinó.

Entre los ejes centrales de su propuesta está la reforma del artículo 7° de la Carta Orgánica, donde plantea el fortalecimiento del rol del Estado municipal como garante de inclusión y desarrollo. “No se puede seguir pensando que el municipio sólo es alumbrado, barrido y limpieza. Tiene que haber un Estado presente en todos los niveles”, sostuvo.

Segura también propuso incorporar las audiencias públicas vinculantes como mecanismo obligatorio para decisiones relevantes, como aumentos de impuestos o privatizaciones. “Basta de audiencias que no se escuchan. Si se institucionalizan con rango de carta orgánica, ninguna medida podrá tomarse sin la participación real de los vecinos”.

Otro punto clave fue la necesidad de reformar y profesionalizar los órganos de control, como el Tribunal de Cuentas y la figura del Defensor del Pueblo. “Hay que terminar con designaciones a dedo. Proponemos concursos públicos con participación ciudadana, límites a la permanencia en los cargos y más herramientas para que estos organismos puedan denunciar hechos de corrupción”, detalló.

Consultado sobre la función ad honorem de los convencionales, fue claro: “Este trabajo merece ser reconocido como cualquier otra responsabilidad institucional. Si los diputados ganan más de 3 millones de pesos, ¿por qué un convencional no puede tener un pago acorde a su tarea? La convención misma puede debatirlo con seriedad”.

Finalmente, Segura advirtió sobre el riesgo de naturalizar prácticas que vacían de contenido las instituciones y recordó casos recientes que vinculan a exfuncionarios salpicados por escándalos con designaciones polémicas. “Tenemos que devolverle seriedad a la política y responsabilidad al control público. Esa es la oportunidad que nos da esta reforma”.

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