Según CAME, el leve repunte estuvo sostenido por promociones, descuentos y facilidades de pago, en un escenario de fuerte selectividad por parte de los consumidores.

Las ventas de Navidad en los comercios minoristas pymes registraron un incremento interanual del 1,3% en volumen, reflejando un cierre de año marcado por la prudencia en el gasto y la búsqueda de precios accesibles. Así lo informó la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que destacó el rol clave de las promociones para evitar una caída del consumo.

De acuerdo con el relevamiento, nueve de cada diez negocios implementaron acciones especiales, como descuentos, cuotas sin interés y beneficios por pago en efectivo. Estas estrategias, junto con la reaparición del crédito, permitieron sostener un nivel de ventas moderado, aunque lejos de un escenario de recuperación sólida.

El ticket promedio se ubicó en $36.266, con marcadas diferencias entre rubros. Mientras que el gasto en calzado alcanzó los $60.041, otros sectores de consumo masivo, como las librerías, promediaron compras por $34.484, lo que evidencia un comportamiento de compra más racional y selectivo.

El balance entre los comerciantes mostró sensaciones mixtas. Un 45,9% señaló que las ventas estuvieron en línea con lo esperado, mientras que el 32,7% afirmó haber obtenido resultados mejores o mucho mejores a los previstos. En contrapartida, el 21,4% de los locales no logró cumplir sus objetivos para la temporada.

El desempeño por sectores fue dispar. Perfumería se destacó como el rubro con mayor crecimiento, con una suba del 27,8%, impulsada por un calendario comercial más extenso. También mostraron números positivos Calzado y Marroquinería (+3,3%) e Indumentaria (+1,3%), favorecidos por planes de financiación de hasta 12 cuotas y el impacto de bonos provinciales.

En cambio, los rubros vinculados a la tecnología y el entretenimiento registraron caídas. Las ventas de equipos de audio, video y celulares bajaron 4%, afectadas por una demanda más restringida y la mayor apertura de importaciones. La Juguetería fue el sector más golpeado, con una caída del 6,6%, mientras que las Librerías retrocedieron 1,4%, pese a la anticipación de compras escolares.

Desde CAME subrayaron que la mayor previsibilidad de precios no se tradujo en un consumo expansivo. El mercado se volcó principalmente a opciones económicas y ofertas puntuales, con descuentos que en algunos casos llegaron al 50% por pago en efectivo. En ese marco, la flexibilización comercial y las facilidades bancarias resultaron determinantes para sostener las ventas y cerrar el año sin una contracción más profunda.

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