El informe de la Unión Industrial Argentina advierte sobre la debilidad de la demanda, el encarecimiento del financiamiento y la competencia externa. El sector acumula una contracción del 10% en lo que va de 2025.

La industria argentina atraviesa un nuevo retroceso. Según el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (CEU-UIA), la actividad fabril registró en agosto una caída cercana al 3% interanual, profundizando la tendencia negativa que ya se había evidenciado en julio con una baja del 2,3%.

Los sectores más golpeados fueron la construcción, la maquinaria industrial, la metalmecánica y la producción automotriz. En términos concretos, los despachos de cemento cayeron 9% y el índice Construya retrocedió 8,6%. En tanto, el patentamiento de maquinaria industrial se redujo un 13%, la metalmecánica retrocedió 2,3% y la fabricación de vehículos bajó 7,1%, afectada por la menor demanda de Brasil, donde las exportaciones cayeron 11,3%.

En el análisis sectorial, nueve de los dieciséis rubros industriales mostraron caídas interanuales. Entre los más afectados figuran prendas de vestir, cuero y calzado (-10,7%), textiles (-10,1%), productos de metal (-8,5%) y automotores (-8,4%). Por el contrario, algunos sectores dieron señales positivas: muebles y colchones crecieron 23,3% y otros equipos de transporte avanzaron 12,2%.

El informe señala que la debilidad de la demanda interna es la principal preocupación para el 40,1% de las empresas. A su vez, la suba de tasas encareció el financiamiento, lo que limitó la inversión productiva. La presión de las importaciones también golpeó a sectores sensibles como el textil, el calzado, las bebidas, la metalmecánica y los insumos de la construcción.

El impacto ya se refleja en el empleo: el 24,4% de las compañías redujo personal, alcanzando el nivel más alto de la serie histórica. Además, el Monitor de Desempeño Industrial (MDI) se ubicó en 45,3 puntos, por debajo del umbral de expansión, mientras que el 43,5% de las empresas reportó caídas en ventas.

En el acumulado de 2025, la industria muestra una contracción promedio del 10% respecto de 2022 y 2023. Solo las actividades vinculadas a la cosecha registraron una leve recuperación (+1,6% frente al año pasado).

De cara al futuro, las expectativas son cautelosas: las empresas no vislumbran una mejora significativa sin un repunte sostenido de la demanda y condiciones más favorables para la inversión.

Fuente: Infobae

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