La nueva presidenta del partido en Salta cuestionó la desconexión de la política con la sociedad, apuntó contra el gobierno nacional y planteó la necesidad de reconstruir el peronismo con un proyecto que supere la discusión de nombres.

Jorgelina “Koki” Juárez asumió la presidencia del Partido de la Victoria en Salta y definió su designación como “un honor y un gran desafío”, al convertirse en la primera mujer en conducir el espacio en la provincia. En diálogo con El Cronista de Salta, remarcó que su gestión estará enfocada en fortalecer la construcción política y territorial en un contexto “convulsionado y difícil”.
“Tenemos un partido con presencia en toda la provincia, con militancia activa y ganas de construir. Eso nos llena de esperanza, porque no estamos solos”, sostuvo, tras destacar el respaldo recibido en el congreso partidario realizado el 21 de febrero.
Juárez evitó centrarse en candidaturas y rechazó el enfoque electoralista que domina la agenda política. “La gente está cansada de que discutamos nombres. El desafío es construir un proyecto que enamore, que vuelva a representar y convocar”, afirmó. En esa línea, subrayó que existe una fuerte crisis de representación producto del “enojo y la decepción” de la sociedad con la dirigencia.
La dirigente también marcó una clara postura opositora tanto a nivel provincial como nacional. Sobre el escenario local, señaló que su espacio no forma parte del gobierno y que dará las discusiones políticas necesarias, aunque insistió en que la prioridad debe ser ofrecer una alternativa concreta.
En relación al gobierno de Javier Milei, fue contundente: calificó la gestión como “pésima” y cuestionó especialmente sus políticas económicas y laborales. Según explicó, muchas de las medidas actuales ya fueron aplicadas en el pasado con resultados negativos.
“Es un modelo que genera deuda no solo a nivel país, sino también en los hogares. Hoy la gente se endeuda para comer, eso es una realidad cotidiana”, expresó. Además, criticó la reforma laboral al considerar que “no genera empleo y facilita el despido de trabajadores”.
Juárez también analizó el respaldo que aún conserva el oficialismo nacional y lo atribuyó a un discurso que fomenta la división social. “Han instalado una lógica de enfrentamiento: o estás conmigo o sos el enemigo. Eso ha calado sobre todo en sectores que no vivieron estas políticas antes”, señaló.
Por otro lado, reivindicó el rol de Cristina Fernández de Kirchner dentro del peronismo, al considerarla una figura clave para el reordenamiento del espacio. “Sigue siendo una líder importante, con capacidad de interpretar el momento político y de aportar a la reconstrucción del movimiento”, afirmó.
Finalmente, Juárez planteó que el principal desafío del Partido de la Victoria y del peronismo en general es reorganizarse y ofrecer una propuesta superadora. “Tenemos que volver a representar a quienes hoy se sienten excluidos. Ese es el camino si queremos construir una verdadera alternativa de gobierno”, concluyó.






