¿Cuánto paga realmente un trabajador formal?

En la Argentina actual, una parte importante de la carga tributaria que afrontan los trabajadores no aparece únicamente en el recibo de sueldo. A los aportes personales se suman los impuestos incorporados en prácticamente todos los consumos cotidianos.

Un trabajador asalariado tiene, en primer lugar, los descuentos correspondientes a jubilación, obra social y PAMI. Luego, cuando utiliza el ingreso disponible para consumir, afronta impuestos como el IVA, además de otros tributos que pueden estar incluidos en determinados productos, servicios y combustibles.

Tomemos como ejemplo un trabajador que percibe una remuneración bruta mensual de $1.000.000. Con descuentos personales del 17% —11% de aporte jubilatorio, 3% de obra social y 3% destinado al PAMI—, su ingreso neto se reduce a aproximadamente $830.000.

A partir de allí aparecen los impuestos vinculados al consumo. Entre ellos se encuentra el IVA, cuya alícuota general es del 21%, aunque determinados bienes tienen tasas reducidas. También inciden Ingresos Brutos, tributos internos, tasas y gravámenes incorporados en distintos bienes y servicios.

Por eso, determinar cuánto de aquel millón de pesos termina efectivamente destinado a impuestos exige distinguir entre los descuentos directos sobre el salario y la carga tributaria incorporada en los precios. No todos los consumos tienen la misma alícuota ni todos los impuestos recaen de igual manera sobre cada trabajador.

La reforma laboral y el Fondo de Asistencia Laboral

En este escenario también aparece la Ley 27.802 de Modernización Laboral, sancionada por el Congreso y publicada en el Boletín Oficial el 6 de marzo de 2026. Argentina

Entre sus disposiciones se encuentra la creación de los Fondos de Asistencia Laboral (FAL), destinados a contribuir al cumplimiento de determinadas obligaciones e indemnizaciones laborales de los empleadores privados. La reglamentación establece que estos recursos podrán administrarse mediante vehículos de inversión colectiva autorizados por la Comisión Nacional de Valores, como fondos comunes de inversión y fideicomisos financieros. Argentina

La implementación del FAL no implica que los aportes jubilatorios personales del trabajador pasen directamente a una cuenta de inversión de la empresa. Se trata de un mecanismo específico destinado a determinadas obligaciones indemnizatorias. Su entrada en vigencia, además, fue prorrogada hasta el 1 de noviembre de 2026. Argentina

Por otra parte, la Ley 27.802 también creó un régimen de incentivo a la formalización laboral que contempla, bajo determinadas condiciones y durante 48 meses, reducciones en contribuciones patronales destinadas, entre otros organismos y sistemas, al SIPA. Biblioteca AFIP

La discusión de fondo, entonces, pasa por analizar cómo se distribuye la carga tributaria entre trabajadores, consumidores, empresas y sectores de mayores ingresos, y qué impacto tienen las modificaciones introducidas por la nueva legislación sobre el financiamiento del sistema previsional.

F/Horacio Rovelli

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