Aunque el presidente Javier Milei no participará del homenaje al papa Francisco, el oficialismo apuesta a recomponer el diálogo con la Iglesia Católica.

En medio de los actos conmemorativos por el primer aniversario del fallecimiento del papa Francisco, el Gobierno nacional intenta reconstruir su vínculo con la Iglesia Católica tras una serie de desencuentros políticos y discursivos que marcaron la relación en los últimos meses.

La misa central se celebrará este martes en la Basílica de Luján, donde se espera la presencia de funcionarios nacionales, aunque no asistirá el presidente Javier Milei, quien se encuentra de viaje oficial en Israel. La invitación fue extendida por la Conferencia Episcopal Argentina a todo el gabinete, además de gobernadores y autoridades legislativas.

En este contexto, desde la Casa Rosada reconocen una “predisposición a fortalecer canales de diálogo” con la Iglesia, pese a las diferencias públicas que se profundizaron por críticas eclesiásticas a la política económica, el tono del discurso oficial y medidas como los recortes en el área de discapacidad.

Uno de los gestos recientes en esa dirección fue la reunión entre el canciller Pablo Quirno y autoridades del Episcopado. El encuentro se desarrolló en la sede de la entidad y contó con la participación de su presidente, Marcelo Colombo, y el secretario general, Raúl Pizarro. Ambas partes coincidieron en la necesidad de sostener y profundizar el diálogo institucional.

Desde el oficialismo consideran a Quirno como el principal interlocutor para encauzar la relación, en una estrategia que busca bajar tensiones sin modificar el rumbo político. En paralelo, el subsecretario de Culto, Agustín Caulo, también cumple un rol clave en la articulación con sectores eclesiásticos.

Sin embargo, persisten diferencias de fondo. La Iglesia mantiene su preocupación por el impacto social de las medidas económicas y ha expresado cuestionamientos a lo que define como “violencia discursiva”. Estas críticas se hicieron visibles, por ejemplo, durante el Tedeum del 25 de mayo en la Catedral Metropolitana, donde el arzobispo Jorge García Cuerva advirtió sobre el deterioro del clima social y la pérdida de valores como la tolerancia y el respeto.

El vínculo entre el Gobierno y el Vaticano también atraviesa un momento delicado en el plano internacional, especialmente por las diferencias entre el papa León XIV y el expresidente estadounidense Donald Trump, aliado político de Milei en el escenario global.

A pesar de este contexto, en el Ejecutivo no descartan una futura visita papal a la Argentina, aunque por ahora no hay confirmaciones oficiales. Mientras tanto, el Gobierno intenta sostener canales abiertos con la Iglesia en un equilibrio complejo entre la estrategia política y las tensiones ideológicas.

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