Con quórum alcanzado y más de 60 oradores previstos, la Cámara baja inició una extensa sesión para tratar la modificación de la normativa ambiental. Afuera del Congreso, crecen las protestas y anticipan judicialización.

La Cámara de Diputados comenzó este miércoles una sesión clave en la que el oficialismo buscará aprobar la reforma de la Ley de Glaciares, un proyecto impulsado por el Gobierno nacional a pedido de mandatarios de provincias cordilleranas. El quórum se logró a las 15.13 con la presencia de 129 legisladores, dando inicio a un debate que se prevé extenso y cargado de tensiones.
Según lo acordado en Labor Parlamentaria, la jornada podría extenderse entre 11 y 12 horas, con más de 60 oradores inscriptos y una votación estimada para la madrugada. Además del tema central, el temario incluye tandas de cuestiones de privilegio, homenajes y apartamientos de reglamento.
En el inicio de la sesión, la oposición intentó introducir diversos apartamientos que fueron rechazados. Si bien en algunos casos obtuvieron más votos a favor que en contra, no alcanzaron la mayoría agravada necesaria. También quedaron fuera del debate iniciativas como la interpelación al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y otros planteos vinculados a la restricción de acreditaciones a periodistas y a la postura del país frente al conflicto en Medio Oriente.
El proyecto en discusión propone redefinir el alcance de protección de los glaciares y del ambiente periglacial. Entre sus puntos más controvertidos, habilita a las provincias a determinar qué formaciones son consideradas glaciares dentro de sus territorios, e incluso a solicitar la exclusión de algunos del Inventario Nacional, mediante estudios técnicos que respalden que no cumplen funciones hídricas esenciales.
La iniciativa llega al recinto apenas un día después de haber obtenido dictamen en comisiones, en una reunión en la que solo expusieron funcionarios nacionales y provinciales vinculados al sector minero, todos a favor del proyecto. El despacho de mayoría reunió 37 firmas de legisladores de La Libertad Avanza, PRO, UCR y bloques provinciales.
En paralelo, organizaciones ambientalistas y sectores políticos opositores manifestaron su rechazo a la reforma. Durante la jornada, se registraron protestas en las inmediaciones del Congreso, con momentos de tensión entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Desde distintas ONG y referentes del ambientalismo advirtieron que, en caso de aprobarse la ley, recurrirán a la Justicia. Entre los principales cuestionamientos se encuentra la modalidad de la audiencia pública previa, que consideran insuficiente y poco representativa frente a la cantidad de inscriptos.
El debate continúa en un clima de alta polarización política y social, mientras el oficialismo apuesta a consolidar los apoyos necesarios para convertir en ley una reforma que promete abrir un nuevo capítulo en la discusión sobre desarrollo productivo y protección ambiental en la Argentina.





