La producción de vehículos mostró una leve mejora interanual en marzo y un fuerte repunte mensual, aunque el balance del primer trimestre refleja una caída del 19% frente a 2025.

La industria automotriz argentina registró en marzo un leve crecimiento interanual del 0,4%, en un contexto de recuperación respecto a febrero, mes contra el cual la producción avanzó un 40,8%. Sin embargo, el balance general del primer trimestre de 2026 continúa siendo negativo, con una caída acumulada del 19% en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con datos difundidos por la Asociación de Fábricas de Automotores (ADEFA), durante marzo se produjeron 41.716 vehículos, apenas por encima de las 41.565 unidades fabricadas en igual mes de 2025.
Pese a este leve repunte, el acumulado entre enero y marzo alcanzó las 92.346 unidades, lo que evidencia una contracción significativa en la actividad del sector.
En materia de comercio exterior, las exportaciones mostraron un desempeño positivo. En marzo se enviaron 26.646 unidades al exterior, lo que representa un incremento del 66,6% respecto a febrero y una suba del 9,7% en la comparación interanual.
Por otro lado, las ventas a concesionarios totalizaron 41.453 vehículos en marzo. Si bien implican una mejora del 14,2% frente al mes anterior, marcan una caída del 13,5% respecto a marzo de 2025. En el acumulado trimestral, las ventas alcanzaron las 112.078 unidades, un 12,2% menos que en el mismo período del año pasado.
Desde ADEFA, su presidente Rodrigo Pérez Graziano señaló que los datos de marzo reflejan una incipiente recuperación tras un inicio de año débil, aunque advirtió que el sector aún se encuentra por debajo de los niveles de 2025.
En ese sentido, el directivo remarcó la necesidad de avanzar en una agenda que mejore la competitividad, con medidas orientadas a reducir costos estructurales, optimizar procesos productivos y fortalecer la eficiencia de toda la cadena de valor.
Asimismo, subrayó la importancia de una articulación entre el sector privado y el Estado, incluyendo a los gobiernos provinciales y municipales, para disminuir la carga impositiva y las tasas locales que afectan la producción y limitan el potencial exportador.
Finalmente, desde el sector alertaron sobre un escenario internacional complejo, marcado por excedentes globales de producción y la aparición de nuevos competidores, factores que incrementan la presión sobre la industria automotriz local.





