¿Quién le habrá dicho a Milei que confrontar con periodistas mejora su imagen? Porque lo viene haciendo una y otra vez.
Los destinatarios de sus ataques han sido, casi siempre, periodistas. La búsqueda de confrontación parece haberse convertido en una herramienta para volver a ocupar los titulares. Durante los primeros años de gobierno, cuando todavía gozaba de una suerte de impunidad política y podía darse el lujo de convertir a periodistas no alineados en enemigos, esa estrategia le funcionó.
Pero hoy el escenario parece diferente.
Con una imagen que ya no conserva el brillo de los primeros tiempos y con el Gobierno atravesando un momento político mucho más complicado, Milei volvió a buscar adversarios en la prensa. Esta vez, Nancy Pazos, Pablo Duggan y Mercedes Ninci quedaron en el centro de sus ataques.
El Presidente compartió un posteo que incluía un video de una conversación entre Nancy Pazos y Pablo Duggan. En el fragmento, Pazos elogiaba la decisión del gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, de relanzar los “Chachos”, la cuasimoneda provincial, como una herramienta para intentar reactivar el consumo. Duggan acompañaba el comentario, mientras Pazos cuestionaba la falta de “osadía” de otros gobernadores peronistas para tomar medidas similares.
Porque una cosa es responder a las críticas. Otra muy distinta es convertir sistemáticamente a periodistas en adversarios políticos.
Quizás confrontar con periodistas ya no alcance para tapar lo que realmente está pasando. O quizás, simplemente, Milei se quedó sin mejores enemigos.






